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Albert Pla recrea sus canciones más populares y controvertidas

En 'Vida y milagros' se rodea de los mejores músicos de estudio

El cantante y compositor Albert Pla (Sabadell, 1969) publica en estos días el disco Vida y milagros, un concierto para pequeño aforo celebrado en el estudio MusicLand de Figueres, Girona, en el que este enfant terrible de los escenarios reúne los temas fundamentales de su carrera con la colaboración de la plana mayor de los mejores músicos de estudio con los que se puede contar para una grabación en España.

"Para una vez que haces un recopilatorio, pues vamos a hacerlo bien"

Esos músicos son el ex Último de la Fila Quimi Portet, quien también firma las mezclas, a la guitarra; Carles Benavent, al bajo; Tino Di Geraldo, a la batería; Jorge Pardo, al saxo y flauta; Diego Cortés, a la guitarra española, y Judit Farrés, a los coros. El resultado, sin menospreciar a antiguos colaboradores del cantante, eleva la obra de Pla a unos niveles que, sino fuera por lo controvertido de los temas que toca y los modos de expresión que utiliza, podría llevar a su autor a terrenos del mainstream. El mismo Pla, con leve socarronería, admite que "hay gente que, al oírlo, me ha dicho: '¡Joé, que serio...!'. Pero, para una vez que haces un recopilatorio, pues vamos a hacerlo bien".

Acompañado de un DVD en el que se muestra el proceso de realización de la grabación, Vida y milagros ofrece un completo recorrido por la carrera del artista, con paradas indispensables. De su tercer álbum, No sólo de rumba vive el hombre, se incluyen Joaquín el necio, El sol de verano, El bar de la esquina y la incendiaria Carta al rey Melchor, que compuso junto a otro histórico de la cançó: Quico Pi de la Serra.

De Lou Reed a Jeanette

De Supone Fonollosa, disco que supuso su lanzamiento nacionalmente, está su personal cover del Walk on the wild side, de Lou Reed, que él titula El lado más bestia de la vida, además de Sufre como yo y Añoro; de Veintegenarios en Alburquerque interpreta la escatológica Marcelino Arroyo del Charco, Insolación, El gallo Eduardo Montenegro, Lola, la salvaje, La dejo o no la dejo y la versión del Soy rebelde de Jeanette; de Anem al llit, disco de canciones infantiles, se recupera Pipí, y de Cançons d'amor i droga, correspondiente a su espectáculo homónimo con textos del pintor Pepe Sales, Mi camello. Como se ve, un repertorio que echa chispas y que da una idea de la nula autocensura que practica Pla.

Ante esta selección, él confiesa con esa candidez poco creíble que le caracteriza, "ha sido algo muy natural, porque son canciones de las que yo venía disfrutando en directo hace mucho tiempo. Son ya algo especial para mí". En cuanto a trabajar con Quimi Portet, Pla lo explica como "algo improvisado. Nosotros nos conocíamos porque él ya había hecho alguna mezcla de algunos temas míos y había puesto una guitarra en el disco anterior. Cuando le comenté lo de este disco, le ofrecí colaborar como guitarrista y él me dijo que igual no se acababa de atrever. Me propuso hacer las mezclas y al final se ha ido quedando como productor espontáneo".

Vida y Milagros cierra una etapa con su actual compañía discográfica, pero Pla ya se encuentra inmerso en su siguiente proyecto: "Es, en realidad, una película llamada El malo de la película. Una película que se proyecta en una sala de teatro y, mientras la cosa pasa en la pantalla, Judith Farrés y yo lo vamos comentando. Trata de un tipo que va en un coche; es un abogado de una inmobiliaria y va conduciendo por una carreterita a firmar los papeles que le autorizan a construir un polígono. La peli cuenta lo que le pasa por la cabeza al tío. En ella hacen un papelito Juanma Bajo Ulloa, Joaquim Jordá y Cesc Gay".

La virulenta y corrosiva imaginación de Albert Pla, que encuentra canales de expresión en la música o en el teatro, no despejan la incógnita de lo que se siente este catalán: "¿Actor o músico? Me da igual. En cuanto a lo de músico, yo siempre estoy haciendo canciones. Si me aburro, lo primero que sale es una canción. A veces te salen canciones muy largas y entonces se convierten en películas".

Realidad insuperable

Por muy tremendo que sea lo que a él se le ocurre, Pla confiesa que la realidad le supera siempre: "Flipas porque es increíble. Últimamente me pasan anécdotas de las que te dejan claro que la realidad, por mucho que te esfuerces, es siempre más fuerte que lo que tú puedas crear. Estaba viendo el otro día en la televisión un programa sobre los 25 años del grupo teatral La Cubana y salían algunos de sus primeros sketches, como aquél en el que hacían un musical y el público todavía no había entrado en la sala. Todo era tope friki, pero de repente cambié de cadena y vi algo en la TVE-1 que estaban haciendo en serio y era mucho más aún que lo de La Cubana. Al día siguiente me enteré de que era el Festival de Eurovisión. Mira que era chistoso lo de La Cubana, pero no podía competir con algo tan inconmensurable".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de junio de 2006