Crítica:POP
Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

Ambiente de juerga

Una fórmula nueva que ha tendido a rejuvenecer la propuesta de ambos, esta gira en formato semiacústico resultó todo un éxito entre los asistentes, que abarrotaron la sala. Allí, una vez pasada la fiebre por la demostración de la furia eléctrica del rock, enfermedad juvenil, la música del maestro Kiko y los discípulos Delinqüentes luce más en clave acústica, como si fuese interpretada casi de modo espontáneo en la terraza de un bar andaluz y con una buena provisión de botellines. Ésa es precisamente la filosofía del espectáculo que presentan juntos el catalán y los jerezanos, y que funciona como un auténtico tiro.

Comenzó la velada Kiko, quien, para la ocasión, venía acompañado del guitarrista y productor Charlie Cepeda, el bajista Juan Ramón Caramés y el percusionista Jimmy González. Durante más de una hora y armado de su guitarra estuvo este visionario disfrutando y haciendo disfrutar al respetable con unos temas que, si bien y sin que se conozcan las razones, nunca han obtenido el reconocimiento masivo de ventas, suponen todo un activo de música popular que alcanza su verdadera dimensión cuando el concierto de Kiko es una fiesta para los asistentes.

Kiko Veneno y Delinqüentes

Sala Heineken. Madrid, 7 de junio.

Eso ocurrió precisamente en la actuación del miércoles, con la gente bailando a los sones de Válgame Juana, Lo que me importa eres tú, Te echo de menos y hasta de Dylan, con la personal recreación que Kiko hace de Atrapado por el blues de Memphis. En un par de temas se subieron Muchachito Bombo Infierno, otro habitual de la juerga a los sones del flamenco, y Diego Ratón de Delinqüentes.

Estreno

Estos últimos tomaron el relevo de Kiko y, aprovechando que el termómetro había elevado aún más la temperatura de la sala, se dispusieron a hacer estallar la gota de mercurio con su gracia, su desparpajo y su capacidad para conectar lo jerezano con una vena de surrealismo que le añade otra dimensión a lo que hacen. Marcos y Diego se lo llevaron de calle con canciones como No llevamos más, Caminito del almendro, Ya nadie te quiere o Tabanquero. En el tema Después se sumó a la fiesta Bebe y al grupo hasta le dio tiempo para estrenar un tema nuevo: En los matorrales.

Naturalmente, en el fin de fiesta salieron todos a escena para dar cuenta juntos de canciones como Piratas del Estrecho y el clásico Volando voy, más unos temas de la nueva superbanda compuesta por Kiko, Tomasito y los Delinqüentes: G5. Eran las doce de la noche, los músicos llevaban casi dos horas y media dándole y de allí, desafiando a las lipotimias, no quería irse nadie.

Ése es el espectacular resultado de esta música en las distancias cortas; es decir, alejados de parafernalias enormes y guardando la esencia del flamenquito con gracia y energía. Eso es, precisamente, lo que debieran tratar de captar siempre sus discos, porque no hay gran público que no reaccione favorablemente ante esto.

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