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Maragall responde a las críticas por la oleada de robos anunciando que presidirá la Junta de Seguridad

Tura anuncia que en diez días se han detenido a 45 personas acusadas de asaltar casas

Saliendo al paso de las críticas de la oposición por su supuesta falta de implicación en el asunto de los robos en urbanizaciones y chalets, el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, anunció ayer que a partir de ahora presidirá la Junta de Seguridad de Cataluña, el organismo paritario con la Administración central que coordina todos los cuerpos policiales y que se reúne dos veces al año. La medida está lejos de ser inmediata, pues Maragall no podrá desempeñar esta tarea mientras el nuevo Estatuto no quede formalmente aprobado, ya que el actual no lo prevé.

La próxima reunión de la Junta de Seguridad debe celebrarse antes del verano. Aunque se llevará a cabo en una fecha posterior al referéndum estatutario del 18 de junio, es muy poco probable que el artículo 164 del nuevo Estatuto, que otorga al presidente de la Generalitat la facultad de presidir la Junta de Seguridad, esté ya vigente, pues hará falta un decreto o una ley que lo despliegue. Así lo admitieron ayer fuentes del Departamento de Interior que, sin embargo, sí consideraron viable que el jefe del Ejecutivo catalán pueda presidir la siguiente reunión de la junta, a finales de este año. En este caso quedará la incógnita de saber quién es presidente de la Generalitat en aquel momento, pues hay elecciones autonómicas en otoño.

Pero el anuncio de Maragall fue uno más de los argumentos que afloraron en un pleno donde todos los grupos hicieron alguna referencia a la creciente sensación de inseguridad que se vive en determinadas comarcas a causa de la oleada de robos. El grueso de las críticas recayó sobre la consejera de Interior, Montserrat Tura. Convergència i Unió (CiU) y el Partido Popular coincidieron en acusarla de falta de previsión.

La diputada de CiU Núria de Gispert acusó a Tura de "no dar la cara" y haberse "escabullido", y advirtió de que el despliegue de los Mossos no se completa de acuerdo con los compromisos adquiridos. En opinión de Gispert, la consejera "se mueve sólo a golpe de titular de prensa" y exigió que reclame al Gobierno los efectivos policiales necesarios para cubrir las plantillas. Con ello, De Gispert contradijo al jefe de filas de CiU, Artur Mas, quien el pasado miércoles no dudó en calificar de "triste espectáculo" la llegada de 300 nuevos efectivos de la Guardia Civil a la provincia de Tarragona.

También desde la oposición, el diputado del PP Daniel Sirera criticó la "falta de previsión" del Gobierno catalán y lo que consideró como "falta de coordinación" entre los Mossos d'Esquadra y las Fuerzas de Seguridad del Estado.

Montserrat Tura respondió rechazando "los aires de autosuficiencia" empleados, en su opinión, por Núria de Gispert, y negó todas las acusaciones sobre la supuesta improvisación de la Generalitat. Además, aclaró que cuando pidió a los ciudadanos que velaran más por su propia seguridad se refería a utilizar "métodos de seguridad pasiva" y en ningún caso recurrir a la autoprotección.

La consejera de Interior, después de tratar de tranquilizar a la clase politica y a la opinión pública en general sobre la oleada de violencia, se negó ayer por la tarde a contestar a una cuestión clave: "¿Hay deficit de policías en Cataluña, sí o no?". No hubo respuesta clara, si no una serie de divagaciones políticas y administrativas.

Tura repitíó ayer, primero ante el Parlament y después en una conferencia de prensa, lo que había dicho días atrás, que los Mossos d'Esquadra habían "puesto en marcha en Cataluña un operativo que no se había producido nunca". La consejera agregó que gracias a esta operación se ha conseguido detener en sólo 10 días a 44 personas, que configuraban nueve bandas, y a una persona que actuaba individualmente. El número total de detenidos desde enero es de 150.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de junio de 2006