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Reportaje:RUTAS TEMÁTICAS

El tirón turístico de Frodo

Los viajes cinéfilos ganan seguidores

'Harry Potter' duplicó las visitas al castillo de Alnwick. España empieza a tomar nota con el capitán Alatriste.

La película era facilona y cursi. "Un temible melodrama exótico (...). Tan inconsistente como imprescindible", escribía un crítico poco después del estreno de La mandolina del capitán Corelli. Desde luego, no hizo mucho por la carrera de ninguno de sus protagonistas, Penélope Cruz y Nicholas Cage. Pero sí cambió la vida en el lugar donde se desarrolla, Cefalonia, una diminuta isla griega que vio aumentar las reservas hoteleras en un 75% y el número de turistas de 34.000 a 100.000.

El cine funciona como un potente folleto virtual tan eficaz o más que un anuncio. Convencidos del empuje del llamado movie tourism, Carlos Rosado, director de la Andalucía Film Commission, y su colega Piluca Querol han buscado ejemplos para defender esta tesis y los han recopilado en un libro con un título más que explícito: Cine y turismo, una nueva estrategia de promoción.

Tokio y Nueva Zelanda

Los casos que recogen pondrán los ojos como platos a muchos consejeros de turismo: tres meses tras el estreno de Lost in translation, el flujo de turistas ingleses a Tokio aumentó un 28%. Los visitantes que acuden al castillo de Alnwick, en Northumberland (Gran Bretaña), en el que se inspira el colegio donde aprende a usar la varita el joven Harry Potter, se duplicaron tras el estreno de la saga. La afluencia de turistas a Fort Hays, en Kansas (Estados Unidos), aumentó un 25% gracias a Bailando con lobos, y se calcula que, tras la exitosa saga de las aventuras de Frodo en El señor de los anillos, la llegada de viajeros a Nueva Zelanda ha aumentado un 30%.

"Invertir en cine es invertir en turismo y en España falta una estrategia", dice convencido Rosado. Animados a explotar el filón en su tierra, la Junta de Andalucía y la Andalucía Film Commission se han puesto a ello. Posibilidades hay muchas, y después del verano se pondrán en marcha cuatro experiencias para atraer a esos turistas cinéfilos. La primera ruta, Almería, tierra de cine, recorrerá rincones donde se rodaron decenas de títulos, desde El bueno, el feo y el malo a Indiana Jones y la última cruzada. La segunda, El mito de Carmen, repasará lugares que han acogido diferentes versiones sobre la vida de la cruel andaluza. Las propuestas restantes tendrán por protagonistas dos películas aún sin estrenar: la superproducción Alatriste, con el actor Viggo Mortensen, y El camino de los ingleses, que Antonio Banderas ha rodado, cómo no, en su querida Málaga.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de mayo de 2006