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Washington suspende la negociación del acuerdo de libre comercio con Ecuador

La medida es la respuesta a la decisión de Quito de rescindir el contrato de la petrolera Oxy

En menos de 48 horas, las negociaciones para un acuerdo de libre comercio entre EE UU y Ecuador se fueron al garete. El martes, el Gobierno del presidente Alfredo Palacio rescindió el contrato de exploración de la petrolera estadounidense Occidental Petroleum (Oxy) y, según la compañía, también le confiscó activos por valor de 780 millones de euros. El Ejecutivo acusó a Oxy de transferir ilegalmente a otra petrolera parte de su participación en los bloques exploratorios. Ayer, Washington respondió suspendiendo las conversaciones sobre un tratado comercial con el país suramericano que llevaba casi dos años negociándose y al que le quedaban dos puntos clave por cerrar (agricultura y propiedad intelectual).

Este último roce entre los Gobiernos de Palacio y Bush no ha hecho más que hundir una negociación que naufragaba desde marzo. Entonces, el ministro de Economía ecuatoriano, Diego Borja, incrementó sustancialmente las aportaciones que Oxy, la mayor firma extranjera que opera en Ecuador, debía hacer al erario público. Esta medida, adoptada en Quito en plena revuelta indígena, irritó a Washington. Oxy anunció que acudiría a un arbitraje internacional.

Ayer, el ministro del Interior ecuatoriano, Felipe Vega, calificó de "chantaje" la decisión de Estados Unidos de suspender las negociaciones comerciales. En un programa de televisión, Vega dijo que la medida era una "sanción unilateral" y una intromisión en la relación entre el Estado y las empresas. No obstante, fuentes de la oposición dicen que las quejas del ministro no son sinceras, ya que el Gobierno ha hecho poco o nada por evitar la ruptura con EE UU. Estas mismas fuentes creen que los miembros del Gabinete temen que, una vez cumplido el mandato, a finales de año, puedan ser juzgados por no haber hecho nada contra Oxy, habiendo demostrado las investigaciones que la petrolera incumplió la ley al no informar de la transferencia del 40% de sus acciones en Ecuador a la canadiense Encana hace seis años.

Candidatos sin discurso

"En dos días Palacio ha dejado sin discurso a los candidatos para las presidenciales de mediados de octubre próximo", reconoce José Pliegli, jefe de campaña de León Roldós, el ex presidente que ahora regresa como candidato de una coalición socialdemócrata. "Roldós se opone a la firma de un tratado de libre comercio sin una negociación que proteja verdaderamente los intereses ecuatorianos y también a la entrega de los recursos naturales del país. Nos gusta un modelo como el de Petrobras, de contratos mixtos", añade. La salida de Oxy y la suspensión del acuerdo comercial también deja, de momento, a los movimientos indígenas y sociales sin su principal reivindicación.

Roldós encabeza por ahora las encuestas, seguido de cerca por el magnate bananero Álvaro Noboa, la socialcristiana Cinthya Viteri y el candidato de Alianza País, Rafael Correa, de corte populista, que tiene detrás a miembros del actual Gobierno, a gente afín al ex presidente Lucio Gutiérrez (destituido hace un año) y partidos de extrema izquierda. Todos, en mayor o menor medida, con cautelas o sin ellas, rechazan lo negociado hasta ahora por lo que respecta al acuerdo de libre comercio y, por otra parte, no ven con malos ojos la corriente "nacionalizadora" de los recursos naturales que recorre los países andinos. Los más moderados creen en la fórmula de los contratos mixtos (asociación entre petrolera estatal y privada) que ya utilizan Brasil y Venezuela y a los que ahora aspira Bolivia. La producción de Oxy (100.000 barriles diarios de crudo) ya ha pasado a manos de la estatal Petroecuador. El país, en total, extrae más de medio millón de barriles diarios.

Al romper con Ecuador, Estados Unidos parece haber perdido la paciencia con los países andinos. Los acuerdos comerciales con Colombia y Perú están aprobados pero no ratificados y, en el caso peruano, incluso peligra. Si estos pactos no salen, por ejemplo, EE UU tendrá que pasar por el mal trago de renegociar los acuerdos de lucha contra el narcotráfico, y algunos países andinos, el de renovar los acuerdos aduaneros preferenciales, que caducan a finales de año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de mayo de 2006