El 'Watergate francés' arrastra a un juez estrella

El torbellino Clearstream arrastró ayer al juez Renaud van Ruymbeke, uno de los magistrados de más prestigio de Francia. Van Ruymbeke, que investigó el caso de las comisiones de la venta de las fragatas de la empresa Thompson a Taiwan, el asunto que está en el origen del caso Clearstream, y que supuestamente recibió el correo anónimo con los falsos listados bancarios que implicaban a políticos y empresarios, es sospechoso ahora de formar parte de la conspiración, o al menos de haber pactado la recepción anónima de esta información con el supuesto autor de las listas, el vicepresidente del grupo aeronáutico EADS, Jean Louis Gergorin, según desveló la cadena televisiva LCI.

El ministro de Justicia, Pascal Clément, anunció ayer que había ordenado a la inspección general de Servicios Judiciales la apertura de una investigación sobre el caso, "para retirar las sospechas" y la aplicación de medidas disciplinarias si se confirmaba el acuerdo entre el juez y Gergorin. La candidatura del juez a un puesto en el Tribunal de Apelación de París, un importante paso en su carrera profesional, quedó asimismo en suspenso. Van Ruymbeke negó haber "negociado" con Gergorin la entrega de las listas. Desde el Partido Socialista, su secretario, François Hollande, salió en defensa del juez.

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Amenazado de muerte

Según la cadena LCI, Van Ruymbeke, habría reconocido ante los jueces del caso Clearstream Jean-Marie d'Huy y Henri Pons que recomendó a Gergorin que hiciese una denuncia anónima. En mayo de 2004, el supuesto autor de las listas visitó al juez para denunciarle un caso de corrupción a gran escala, al tiempo que le aseguraba que estaba amenazado de muerte. Fue entonces cuando el juez le sugirió que hiciera una denuncia anónima. Dos días después Van Ruymbeke recibía la primera carta con informaciones sobre el falso escándalo, que fue seguida por otras, así como con los famosos listados en los que figuraba Sarkozy.

Van Ruymbeke tardó poco tiempo en descubrir que era un montaje y archivó el caso, pero los listados fueron publicados por el semanario Le Point en junio de 2004, afectando a la imagen política de Sarkozy. El juez podría ser acusado de obstrucción a la justicia, dado que no había revelado a los magistrados que ahora llevan el caso Clearstream, precisamente por "denuncia calumniosa".

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