Chirac declara su apoyo total a Villepin y denuncia la "dictadura de la calumnia"

Dimite el vicepresidente de la firma EADS, hombre clave en el montaje contra políticos

El presidente francés, Jacques Chirac, se pronunció ayer públicamente sobre el caso Clearstream -aunque sin citarlo de forma explícita- y se erigió en baluarte de su asediado primer ministro, Dominique de Villepin. El jefe del Estado denunció la "dictadura del rumor" y de la "calumnia", y expresó una vez más su apoyo "total" a Villepin, descartando cualquier cambio en el Ejecutivo. Al tiempo, el vicepresidente del consorcio aeronáutico EADS, Jean-Louis Gergorin, el hombre que parece estar en el origen de las famosas listas bancarias falsas, era apartado de sus funciones.

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Rompiendo por primera vez la tradición por la que nunca hace declaraciones tras los consejos de ministros, Chirac salió a la palestra para apuntalar el Gobierno y dar un poco de aire a su fiel primer ministro, cuya continuidad es puesta en duda una y otra vez conforme las filtraciones y rumores le implican en el escándalo del caso Clearstream, porque supuestamente intentó involucrar a su rival, el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, en un caso de corrupción.

"Tengo plena confianza en el Gobierno de Dominique de Villepin para llevar adelante la misión que le he conferido", dijo Chirac. "La República no es la dictadura del rumor, la dictadura de la calumnia. (...) La democracia no es la falta de respeto y la explotación hasta el ultraje de los procedimientos judiciales en curso", añadió. El jefe del Estado pidió a los jueces que actúen "con serenidad" y "lo más rápidamente posible" para que se sepa la verdad. El descrédito de los políticos, aseguró, "fomenta el auge de los extremismos".

El presidente del grupo socialista en la Asamblea Nacional, Jean-Marc Ayrault, anunció ayer la presentación esta misma semana de una moción de censura contra el Gobierno que debería ser debatida el próximo martes.

Las nuevas revelaciones publicadas ayer por Le Canard enchaîné han dado un nuevo hervor al caso. El semanario satírico asegura que el cuervo, el autor de los falsos listados de cuentas bancarias de la sociedad luxemburguesa Clearstream, receptoras de las comisiones ilegales pagadas en la venta de seis fragatas de Thomson a Taiwan en 2001, no es otro que Jean- Louis Gergorin, el actual vicepresidente de EADS. Gergorin, de 60 años, es amigo de Villepin, a quien ofreció su primer trabajo en las altas instancias del Estado, cuando el ahora primer ministro era un joven diplomático y él dirigía el Instituto de Análisis Estratégicos.

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Cada vez hay menos dudas de que Gergorin fue el hombre que en abril de 2004 envió las listas al juez Renaud van Ruymbeke, que investigaba el caso de las comisiones de Taiwan, listas que finalmente publicaría el semanario Le Point y que poco después el juez declaraba falsas. Le Canard enchaîné confirma también lo que el general de los servicios de inteligencia Philippe Rondot declaró ante los jueces, que Gergorin se encontraba en el despacho de Villepin en noviembre de 2003 cuando el entonces ministro de Exteriores le pidió que investigara el caso, y que fue quien sacó el listado del bolsillo interior de su chaqueta.

Ruymbeke habló ayer y reveló que Gergorin le visitó pocos días antes de recibir la primera denuncia anónima para contarle la existencia de este caso de corrupción en el que "cientos de millones de dólares" estarían en juego, y pretendiendo que su vida corría peligro.

El consorcio aeronáutico hizo público ayer un comunicado señalando haber "accedido" a la petición de Gergorin -que seguirá cobrando su sueldo- de ser apartado de sus funciones operativas como jefe de la coordinación estratégica de la compañía, "a fin de consagrarse en las mejores condiciones a su defensa".

La otra de las revelaciones de Le Canard enchaîné, que atribuye a Chirac una cuenta corriente en el banco japonés Tokio Sowa, en la que se habrían realizado ingresos de hasta 45,7 millones de euros, parece tener menos credibilidad. La supuesta existencia de esta cuenta ya fue noticia antes de las elecciones presidenciales de 2002. El Elíseo desmintió la noticia rotundamente.

Lucha por el poder

EADS nace el 10 de junio de 2000 con la fusión de las actividades de la empresa francesa Matra Aerospatiale, controlada por Lagardère, la alemana DASA y la española CA- SA. En aquella fecha, el 30% de las acciones de EADS salen a la Bolsa en Francfort, Madrid y París. El Grupo Lagardère, junto al Estado francés, controla el 30%; la alemana DaimlerChrysler, otro tanto, y la española SEPI, un 5,5%.

En realidad, se trata de la fusión de una parte de los socios de Airbus, a excepción de los británicos British Aerospace. La dirección de EADS, personalizada en el que fuera presidente de Airbus, Noël Forgeard, pretende reforzar el pilar armamentístico de la compañía. En parte, el caso Clearstream tiene su origen en las luchas intestinas que se desataron en EADS cuando en 2004 se produjo un relevo en la dirección, forzosamente bicéfala.

Tras la adquisición de Matra por Lagardère, los ejecutivos de este grupo se repartieron entre la casa madre, EADS, y Airbus. La candidatura de Forgeard para saltar de Airbus a EADS desató una lucha fratricida. Y en este sentido, las falsas listas formaban parte de la munición disparada contra la gente de Forgeard, ya que el hasta ayer vicepresidente, Jean-Louis Gergorin, se situaba en la órbita del otro aspirante, Philippe Camus.

Para poner orden, el gran patrón Arnaud Lagardère optó por Forgeard y sacó a Camus. Gergorin se consolidó entonces como vicepresidente.

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