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El control de la energía en Bolivía

La compañía petrolera brasileña acudirá a un arbitraje si no alcanza un acuerdo en 45 días

Petrobras anunció que acudirá a un tribunal internacional de arbitraje si no alcanza un acuerdo con el Gobierno de Bolivia en un plazo de 45 días, y reiteró su decisión de no hacer nuevas inversiones en el país. En un comunicado de su filial boliviana difundido en la noche del viernes, madrugada de ayer en España, la petrolera estatal brasileña ratificó su disposición a entablar negociaciones para modificar el contrato en vigencia, como consecuencia de la nacionalización de los hidrocarburos, decretada el lunes pasado.

"El contrato entre Petrobras y YPFB establece los mecanismos que deben regir la negociación, y nosotros vamos a seguir los procedimientos previstos en el contrato", puntualiza el boletín entregado a los medios. La compañía brasileña sostiene que, según ese contrato, "primero [debe haber] una negociación directa entre las partes, por un periodo de 45 días. Si no hubiese acuerdo, el próximo paso es el arbitraje internacional en Nueva York", sostiene.

El Gobierno boliviano, a su vez, insistió ayer, a través de su ministro de Planificación para el Desarrollo, Carlos Villegas, en que no expropiará propiedades y equipos de las petroleras que operan en Bolivia si éstas no logran un acuerdo con el Estado en los 180 días que dispone el decreto de nacionalización.

Petrobras reafirmó que su postura es no aceptar un aumento de precios y que va a defender eso en la negociación con las autoridades bolivianas. "Las nuevas inversiones de Petrobras en Bolivia continúan suspendidas. Nada cambió en relación con lo que hemos afirmado", indica el comunicado.

La empresa sostiene que el encuentro de los presidentes de Argentina, Bolivia, Brasil y Venezuela, en Puerto Iguazú, el jueves pasado, "creó las condiciones favorables a una negociación más técnica y empresarial". Cita que la declaración presidencial defiende que "la discusión sobre los precios del gas debe darse en un marco racional y equitativo que haga viable los proyectos" económicos en territorio boliviano.

Desde 1994, Petrobras ha invertido en Bolivia casi 1.200 millones de euros, de los que cerca de 800 de manera directa y el resto por medio de sus socios. Asimismo, opera el 75% de las exportaciones de gas natural boliviano enviado a Brasil, el 46% de las reservas del país, el 95% de la capacidad de refino y el 23% de la distribución de derivados.

La presencia de la transnacional brasileña se funda en la Carta de Intención de Integración Energética, firmada por Brasil y Bolivia en 1991. Ese acuerdo permitió la construcción del gasoducto, operado por Petrobras y con capacidad de 30 millones de metros cúbicos por día.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de mayo de 2006