Atxaga resalta la importancia de la lengua para "ser soberanos de nosotros mismos"

El escritor participa en el festival del PEN Voces del Mundo que se celebra en Nueva York

La obra literaria se considera incompleta si no existe en otra lengua. Es el punto común que vinculó al diverso grupo de escritores que intervino en el festival literario PEN Voces del Mundo para hablar de sus lenguas de trabajo. La cita en Nueva York busca de esta manera abrir un espacio en el universo literario anglosajón a las obras que se escriben en otros idiomas, como el euskera, el hebreo, el serbocroata, el coreano y el ruso.Bernardo Atxaga, que participó en el encuentro, afirmó que el fundamento para la defensa de una lengua está en su importancia para "ser soberanos de nosotros mismos".

"A los que viven en un mundo monolingüe les es muy difícil imaginar lo que es escribir en otra lengua que no conocen como el coreano, el croata o el vasco", explica la profesora Esther Allen, codirectora del festival que organiza el PEN Club. Allen dice que "no es malo que el planeta tenga su lengua franca que sirva de lugar de encuentro", como el inglés, el español o el chino. Pero matiza que debe hacerse respetando el resto de idiomas.

A partir de ahí, arrancó el coloquio. El poeta y narrador vasco Bernardo Atxaga utilizó tres textos leídos en inglés, euskera y español para resaltar la musicalidad y la especificidad de cada una de las lenguas. Como dijo el autor, "hay que salir fuera para ver lo que significa la palabra casa". Finlandia fue el país que a él le reveló la importancia que tienen las lenguas en la vida diaria.

Atxaga, como dijo Allen, es un gran escritor que escribe en un idioma pequeño. Una lengua extraña, sin hermanas en el mundo, aunque como dice el escritor vasco, "no está aislada totalmente". La experiencia que vivió el poeta vasco en la Europa nórdica la tuvo también Hwang Sok-yong, pero de otra manera. En Vietnam y en Alemania se dio cuenta del desconocimiento que tenían fuera de su país del coreano. "Me preguntaban si tenía mi propia lengua y les extrañaba que no utilizara el chino".

El poder tiende a ser monolingüe. Y un ejemplo es la pérdida de los dialectos y de los acentos que se observa en algunos países, como en la propia Corea. El profesor de la Universidad de Columbia David Damrosch destacó, sin embargo, la importancia que tiene la tecnología en este momento para la difusión de las obras escritas en cualquier lengua. "Los libros se pueden leer en cualquier parte del mundo, y eso a veces es una inspiración para aprender otros idiomas, para no depender de la traducción", dijo.

Atxaga insistió en que la única base posible para la defensa de una lengua está en la importancia que tiene para "ser soberanos de nosotros mismos, para vivir según nuestras creencias, nuestras orientaciones sexuales o culturales". "No hay que verlo como un jarrón chino que se quiere conservar". Y desde la perspectiva literaria, dijo que la lengua hoy no es un problema. "Se puede escribir en cualquier lengua, y con un poco de suerte, y buenos traductores, ese libro se difunde", explicó.

El autor vasco se considera un escritor bilingüe. Es también el caso del franco-estadounidense Raymond Federman. "A veces me confundo a mí mismo". El autor afirma que no tiene articulada una teoría sobre el bilingüismo. Y explica que el inglés y el francés "fornican" entre ellos en su mente. "Son inseparables, juegan el uno con el otro, se aman. Aunque no sabría decir cuál actúa como el hombre y cuál como la mujer. Y no importa con qué lengua empiece un texto, porque luego se encuentran en la autotraducción".

El ejemplo de esta diversidad lingüística lo puso la escritora croata Dubravka Ugresic, que explicó cómo tras la ruptura de Yugoslavia surgieron tres lenguas: el bosnio, el serbio y el croata.

La israelí Agi Mishol aprovechó el evento para realzar las posibilidades y la complejidad de la poesía que se escribe en hebreo, la a veces denominada lengua santa. "Como poeta, todo rota sobre el lenguaje, sobre cómo poner las palabras juntas, como si hubiera energía entre ellas. El resto es secundario".

La escritora Yiyun Li, que se comunica con su familia en chino pero que sólo escribe en inglés, dijo que "hablar en otra lengua te convierte en otra persona".

El festival literario PEN Voces del Mundo reúne a cerca de 140 intelectuales de todo el mundo bajo el título Fe y razón. Atxaga explica que "políticamente la lengua ha servido de caldo de cultivo a la fe y como ataque al enemigo". Aunque dice que si no existiera la lengua como recurso, "los integristas de turno se agarrarían a otra cosa".Esther Allen: "A los que viven en un mundo monolingüe les es muy difícil imaginar lo que es escribir en otra lengua"

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0028, 28 de abril de 2006.

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