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Zapatero permite abrir un nuevo túnel del AVE en Colmenar sin informe ambiental

Fomento diseñó la galería para liberar una tuneladora atrapada desde hace siete meses

El Consejo de Ministros que preside José Luis Rodríguez Zapatero ha eximido del trámite de evaluación de impacto ambiental la modificación del proyecto de la línea de alta velocidad Madrid-Segovia, que hubo que rediseñar después de que una tuneladora quedara atrapada hace siete meses en los túneles del cerro de San Pedro, en Colmenar Viejo. Sendos informes del Ministerio de Medio Ambiente y de la Comunidad de Madrid mantenían que la modificación debía ser sometida a una nueva declaración medioambiental. El Gobierno central alega, como razón excepcional, que la seguridad de los trabajadores exige una "inmediatez" que no es compatible con la tramitación de otro informe previo.

Una de las dos tuneladoras que abren paso a la línea ferroviaria de alta velocidad (AVE) Madrid-Segovia-Valladolid lleva cerca de siete meses atrapada bajo el cerro de San Pedro, en Colmenar Viejo. La máquina se atascó por la excesiva fragmentación de la roca. El cálculo más optimista es que volverá a funcionar en dos semanas.

Este incidente obligó a los técnicos de la entidad pública Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), dependiente de Fomento, a diseñar alternativas a la obra de los túneles de San Pedro. Se buscaba así continuar los subterráneos con métodos tradicionales, utilizando explosivos, y, a la vez, construir una "boca de ataque intermedia" que permitiese extraer la máquina atrapada.

El cerro de San Pedro está rodeado por el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, declarado reserva de la biosfera, pero no pertenece a él, según un portavoz de la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad. Sin embargo, sí es un monte protegido, puesto que cuenta con un importante bosque de enebros, encinares y otras especies importantes.

Tras diseñar nuevas alternativas, Adif envió el pasado 30 de septiembre sus propuestas para modificar el trazado del AVE a la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental del Ministerio de Medio Ambiente. Además, incluía una propuesta de declaración de emergencia. El 15 de diciembre, el ministerio emitió un informe en el que consideraba que las propuestas suponían modificar considerablemente el proyecto inicial y, por tanto, tenía "implicaciones ambientales no contenidas en la declaración de impacto ambiental original".

Para elaborar ese documento, el ministerio consultó a la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid que, en un documento fechado el 14 de noviembre pasado, afirmaba: "Es inaceptable la modificación del procedimiento constructivo planteada" y "han de prevalecer los valores ambientales y paisajísticos de la zona sobre la posible disminución en los plazos de ejecución de la obra, que conllevaría la construcción de una boca intermedia".

La consejería agregaba que "las salidas de emergencia llevan aparejadas unas instalaciones de carácter permanente, que presentan unas afecciones que podrían ser valoradas, máxime en la zona propuesta, como críticas". Por tanto, concluía que el Ministerio de Medio Ambiente debería someter las nuevas actuaciones "a un nuevo procedimiento de evaluación de impacto ambiental". Ésta fue la tesis final que el ministerio hizo valer en su informe de 15 de diciembre.

Pero el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero hizo caso omiso de los consejos de Medio Ambiente y se acogió a la potestad que le otorga la ley para excluir a un proyecto del trámite ambiental en supuestos excepcionales.

El Consejo de Ministros del pasado 23 de diciembre adoptó el acuerdo de eximir del trámite de evaluación de impacto ambiental a la obra. Esta resolución fue publicada en el Boletín Oficial del Estado del pasado 17 de enero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de abril de 2006