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El futuro de Cataluña

CiU y PP censuran el nombramiento del responsable de las cartas de ERC

La oposición tacha de "esperpéntica" la remodelación del Ejecutivo

CiU y PP arremetieron ayer contra el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, y tacharon de "esperpéntica" la reestructuración del Ejecutivo catalán. Los embates de CiU y PP se dirigieron en especial al nombramiento de Xavier Vendrell como nuevo titular del Departamento de Gobernación. El hasta ahora secretario general del primer consejero y secretario de organización y finanzas de ERC ha sido el responsable del envío de cartas a funcionarios de la Administración en las que se les exigía el pago de cuotas al partido.

El segundo intento de Maragall de remodelar su Gobierno, tras el fracaso de octubre pasado, fue fuertemente criticado por los partidos de la oposición.

Convergència i Unió y el Partido Popular no cuestionaron la conveniencia de los cambios en los departamentos de Cultura, Trabajo e Industria, Agricultura, Ganadería y Pesca, Medio Ambiente y Universidades. El blanco de sus ataques fue la decisión de Maragall de colocar al polémico Xavier Vendrell al timón del Departamento de Gobernación y Administraciones Públicas, en sustitución del consejero Joan Carretero, que recientemente calificó la reforma del Estatuto catalán de "inmenso desastre". Vendrell tiene diligencias abiertas en la Fiscalía por presuntas coacciones en el caso de las cartas de ERC.

La designación de Vendrell como consejero de Gobernación irritó a la oposición. El líder de la federación nacionalista, Artur Mas, calificó de "insulto a la ciudadanía y a los funcionarios de la Generalitat" la decisión del presidente Maragall. El ataque del PP catalán, en boca de su presidente, Josep Piqué, fue más virulento. Para los populares, el nombramiento de Vendrell es un "auténtico escándalo democrático que ofende a los ciudadanos".

La reestructuración del Ejecutivo tripartiro impulsada por Maragall ha sido apoyada por su partido, el PSC. ICV mantiene serias reservas y ERC ha acabado dando su visto bueno a Maragall a cambio de que aceptara a Vendrell como sucesor de Carretero. Así, para CiU y PP, Maragall se ha "tragado la imposición" de ERC y se ha convertido en "cómplice" de una "estafa democrática". Ambos partidos consideraron que Maragall ha logrado imponer a sus socios de Gobierno unos cambios que éstos no querían, pero ERC ha respondido "subiendo el precio de la subasta", según Piqué.

"Crisis de autoridad"

Mas afirmó que la remodelación "no se podría haber hecho peor" y atribuyó el gesto de Maragall a un intento de "supervivencia política" en medio de una "grave crisis de autoridad y dignidad institucional" en la que, en opinión del líder nacionalista, se encuentra el presidente de la Generalitat.

El portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, aseguró ayer que la reestructuración del Gobierno catalán se debe a un "ajuste de cuentas políticas" entre los socios del tripartito debido a sus "reyertas internas". Respecto al papel de Maragall en la crisis, Zaplana opinó que el presidente pretende enviarle a "su amigo Zapatero" el "recado" de que no se le puede dejar al margen.

Por su parte, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, dijo, también ayer, que los cambios "en absoluto" entorpecerán la tramitación del Estatuto. Según la vicepresidenta, todos los cambios se hacen para "impulsar nuevas etapas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de abril de 2006