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Rusia y China rechazan imponer sanciones a Irán por su plan nuclear

La reunión de los delegados de las grandes potencias en Moscú concluye sin resultados

China y Rusia abogan por continuar con la vía diplomática para que Irán renuncie al enriquecimiento de uranio. La división de la comunidad internacional hizo que concluyera sin resultado una reunión celebrada en Moscú entre altos funcionarios de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad (China, EE UU, Francia, Reino Unido y Rusia) y Alemania. La reunión, a puerta cerrada, se prolongó durante tres horas, con lo que el vicesecretario de Estado norteamericano, Nicholas Burns, suspendió la comparecencia prevista alegando que duró más de lo previsto.

Citando fuentes próximas a la reunión -celebrada a nivel de viceministros de Exteriores-, la agencia Interfax informó al término de la misma que ésta no había producido ninguna decisión sustancial y había concluido sin resultado. Los altos funcionarios trataban de adoptar una postura común en relación a Irán en vísperas de la reunión que el Consejo de Seguridad de la ONU dedicará al programa nuclear de Teherán el próximo 28 de abril.

En el Consejo de Seguridad Rusia y China se muestran partidarias de continuar con la vía diplomática y rechazan las sanciones, mientras EE UU y Reino Unido están por una actitud más dura. El presidente norteamericano, George Bush, dijo anoche que "todas las opciones" están sobre la mesa. A la reunión moscovita de ayer, asistía el viceministro chino de Exteriores Cui Tiankai, el responsable de temas de no proliferación, que visitó Teherán el pasado fin de semana.

El portavoz de Exteriores chino, Qin Gang, expresó la preocupación de su país sobre la envergadura creciente del conflicto y manifestó su esperanza de que todas las partes implicadas ejerzan contención y recurran a las negociaciones diplomáticas. A su vez, el portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Mijaíl Kaminin, insistió en la necesidad de más esfuerzos diplomáticos ante Irán. "Estamos convencidos de que ni las sanciones ni el uso de la fuerza llevará a la solución del problema", dijo según la agencia Itar-Tass.

Rusia ha aconsejado insistentemente a Irán que suspenda su investigación sobre el enriquecimiento de uranio y volvió a insistir en ello el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, en una conversación telefónica con su colega iraní, Manuchej Mottaki. La conversación tuvo lugar el lunes por iniciativa iraní.

La reunión de Moscú, que aprovecha una sesión preparatoria de la próxima cumbre del G-8, se produce después de que Irán se haya jactado de haber enriquecido uranio en sus propias instalaciones. Con este tipo de declaraciones, Teherán está hundiendo los planes de Moscú para lograr un compromiso que tranquilice a Occidente consistente en crear una empresa mixta que enriquecería uranio en territorio ruso para un programa nuclear civil.

"Si Irán no muestra flexibilidad, Rusia no podrá ayudarle ni parar las acciones contra él. Esto no es la guerra fría e Irán no es Vietnam", dijo el director del centro de seguridad internacional de la Academia de Ciencias de Rusia, Alexéi Arbátov. En opinión de especialista en temas militares, EE UU ha aprendido de la crisis en Irak y esta vez tratará de agotar todas las vías alternativas antes de atacar a Irán.

EL DESAFÍO ATÓMICO

-El presidente de EE UU, George Bush, dice que "todas las opciones" están sobre la mesa, frente a la apuesta por la vía diplomática de Pekín y Moscú

-El Gobierno de Irán convierte el Día de las Fuerzas Armadas en una exhibición de fuerza y amenaza con "cubrir de vergüenza al enemigo"

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de abril de 2006

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