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Zapatero e Ibarretxe acuerdan que lo primero es la paz y luego la política

El 'lehendakari' asume el calendario del presidente y evita meter prisa para su mesa de partidos

Primero es la paz y luego es la política. Así lo acordaron ayer el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el lehendakari, Juan José Ibarretxe, en su primer encuentro tras el alto el fuego permanente de ETA, celebrado en un ambiente de "cordialidad" y "esperanza". Ibarretxe aseguró que, "una vez verificado el alto el fuego" de ETA, tras el verano, "se pueden dar los primeros pasos para el diálogo político". La vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, que actuó como portavoz de Zapatero, dijo que "es el momento de la paz y más adelante ya vendrá la política".

Fernández de la Vega: "La Moncloa va a estar más abierta que nunca para trabajar por la paz"

Ibarretxe: "Una vez superada la barrera de la violencia, se debe abrir el diálogo político"

Rajoy: "No hay que mover a ningún preso hasta que ETA deje definitivamente las armas"

Ibarretxe: "El Pacto Antiterrorista es un instrumento del pasado, no sirve para el futuro"

Zapatero e Ibarretxe fueron conscientes del momento político que están viviendo y ambos coincidieron en calificarlo de "histórico", según manifestaron el propio lehendakari y la vicepresidenta primera al finalizar las casi dos horas del encuentro "cordial y constructivo", como lo calificó esta última. Ibarretxe recordó cómo, a sus 49 años, aún no ha conocido la paz en Euskadi. E incluso se atrevió a comparar este proceso de paz con los anteriores, calificándolo de "una enorme esperanza, con relación al pasado".

En ese clima político, Zapatero e Ibarretxe echaron las bases para una política de colaboración en el proceso de paz que se abre, en el que dispondrán de un hilo directo y fluido. "Me van a ver mucho por aquí", dijo un lehendakari relajado y sonriente, que contrastaba con el de anteriores encuentros con la prensa en el palacio de la Moncloa. "Las puertas de La Moncloa van a estar más abiertas que nunca para quienes quieran trabajar por la paz", respondió Fernández de la Vega en nombre de Zapatero. "El presidente está absolutamente dispuesto a compartir información, objetivos y un diálogo leal", añadió.

Será la primera vez que exista una colaboración ante un proceso de fin de la violencia, "en la que no habrá una carrera de liderazgos y en el que la protagonista será la sociedad vasca", en palabras del lehendakari. En el proceso anterior de 1998-99, no existió colaboración entre el presidente Aznar y el lehendakari Ibarretxe. Tampoco existió en el proceso de 1989, entre el presidente González y el lehendakari Ardanza.

La primera expresión de esta colaboración, acordada ayer en La Moncloa, será la coordinación entre el ministro del Interior, José Antonio Alonso, y el consejero de Interior del Gobierno vasco, Javier Balza, para verificar el final de la violencia.

Aunque Ibarretxe asumió que el proceso que se abre tiene dos fases -primero es la paz y luego el diálogo político-, como también ha señalado reiteradamente el presidente del PNV, Josu Jon Imaz, el lehendakari aprovechó su entrevista con Zapatero para precisar su iniciativa política, la creación de un foro de partidos en el País Vasco.

Ibarretxe evitó la utilización del término "mesa de partidos", controvertido entre las fuerzas políticas vascas, especialmente para el PP, y cuestionado por el presidente Zapatero como foro de diálogo. El lehendakari aseguró que el término es lo de menos, y que lo importante es que, una vez "superada la barrera de la violencia", se abra un diálogo político en que "estén todos los proyectos, sin exclusiones, y que acabará con una consulta democrática a la sociedad vasca para decidir su futuro, tras llegar a acuerdos por la vía del diálogo".

El lehendakari también precisó que, antes de convocar dicho foro, los partidos vascos, a través de contactos bilaterales y multilaterales, tienen que "cocinar un procedimiento" para que cuando la mesa se reúna "existan garantías de avanzar en acuerdos políticos". A este respecto, Ibarretxe dio más importancia a la preparación del diálogo, a "la cocina", que a los plazos, que, en todo caso, postergó a que se verifique, previamente, el final de la violencia.

A este respecto, el presidente Zapatero anunció hace una semana que los meses que quedan hasta junio serán el plazo para verificar si el alto el fuego de ETA es completo. En esa fecha, comparecerá en el Congreso para solicitar autorización para establecer el diálogo con la banda sobre el fin de la violencia. Ibarretxe asumió ayer dicho calendario, aunque critico el Pacto Antiterrorista que Zapatero convocará antes de acudir a las Cortes. "Es un instrumento del pasado y el futuro no se puede construir con esos instrumentos", declaró.

Rajoy rechaza mover presos

Por su parte, Mariano Rajoy, presidente del PP, reiteró ayer que lo más relevante y urgente ahora es que "el Gobierno constate que ETA quiere y va a dejar definitivamente las armas". En una entrevista en la Cadena SER, afirmó que "eso es lo único que hay que hacer en este momento, y eso le corresponde hacerlo al Gobierno, y a la oposición, apoyarle".

El líder popular reiteró que "no hay nada que negociar, no hay que mover ningún preso" ni cambiar nada en tanto esa decisión de ETA no sea definitiva e irreversible.

Rajoy desvinculó la aprobación del Estatuto catalán de la tregua de ETA. Aseguró que "no tiene ningún dato" que vincule ambas cuestiones, pero sí dijo que es "un enorme error" haber incluido el término nación en el Estatuto catalán por las lecturas que tiene en este sentido. Sobre la legalización de Batasuna, explicó que cuando ETA se disuelva y deje de existir, Batasuna dejará de ser también, como es ahora, una organización ilegal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de abril de 2006