Juicio a Greenpeace por una protesta contra la térmica de Carboneras

Tres activistas de la organización, acusados de coacciones leves

Tres activistas de la organización ecologista Greenpeace (dos de ellos representados) comparecieron ayer en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Vera (Almería) acusados de coacciones leves por obstruir la puerta de paso a la central térmica que Endesa tiene en Carboneras (Almería) en una acción de protesta. También se les imputaba otro delito de desobediencia a la Guardia Civil. El juicio quedó visto para sentencia.

En la protesta, que tuvo lugar el 4 de mayo de 2005, Greenpeace pidió a la empresa eléctrica que abandonase el proyecto de ampliación de la central térmica almeriense. Los ecologistas se plantaron ante la puerta de la central aquel día y, simbólicamente, instalaron una pequeña central fotovoltaica. Era el modo de pedir a la compañía una inversión en energía renovable, como la solar térmica o fotovoltaica, para generar electricidad y que abandonara el proyecto de ampliación de la central con un nuevo grupo de carbón de 800 megavatios.

"De lo que se nos acusa, que es de coacciones y desobediencia, creo que somos inocentes. Lo único que hicimos fue reclamar que no se emitiera CO2, un derecho que tenemos todos debido a las consecuencias que tiene. No creo que ninguna de las dos acusaciones se pueda probar ni demostrar. Al revés, somos más bien víctimas de todas las actividades económicas de Endesa y de otras compañías multinacionales", dijo Raquel Montón, una de las acusadas y responsable de la Campaña de Energía y Cambio Climático de la organización ecologista.

El abogado de Greenpeace manifestó durante el juicio el derecho de sus defendidos a manifestarse pacíficamente en defensa del Medio Ambiente. Por su parte, la compañía Endesa no ha querido hacer ningún tipo de declaración.

Respecto a la acusación del delito de desobediencia por no atender a la Guardia Civil, al no personarse ningún agente sólo se celebró el juicio por la falta de coacciones leves para las que el abogado de la acusación ha solicitado 15 días de multa a razón de tres euros diarios a cada uno de los imputados.

Ampliación descartada

Hace ahora justo un año que la ampliación de la central térmica quedó totalmente descartada ante la revisión de la planificación de los sectores de electricidad y gas para 2005-2011, presentada por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, en la que se afirma que no se incorporarán nuevas plantas de carbón de importación en el horizonte 2011.

De manera que el proyecto que Endesa pretendía instalar en la central térmica de Carboneras quemando carbón de importación no se llevará a cabo. Desde 1992 Greenpeace ha protagonizado siete acciones directas en Carboneras contra la térmica y sus ampliaciones que no evitaron, sin embargo, la puesta en marcha del segundo grupo de la central térmica, aunque sí el tercero. Para Greenpeace ahora surge la "nueva amenaza" de una térmica de gas cuyas emisiones de gases contaminantes "se van a sumar a las de los antiguos grupos de carbón". No en vano, el gasoducto que la multinacional Medgaz tiene previsto construir desde Orán hasta Almería y que unirá Argelia con Europa contempla un ramal a su paso por Carboneras.

El reciente informe de Greenpeace Renovables 2050 demuestra, según los ecologistas, que la capacidad de generación de electricidad con fuentes renovables en el territorio andaluz equivale a más de 65 veces su demanda de electricidad proyectada en 2050. Según el estudio, Andalucía es la comunidad de la península con mayor potencial para la generación de electricidad a partir de energía solar fotovoltaica integrada en edificios y de biomasa residual y biogás.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0028, 28 de marzo de 2006.