Gerardo Herrero triunfa en Málaga con su adaptación de 'Los aires difíciles'

El debutante Daniel Sánchez Arévalo obtiene tres galardones con 'Azuloscurocasinegro'

El drama Los aires difíciles, de Gerardo Herrero, se llevó ayer la Biznaga de Oro a la mejor película, dotada con 60.000 euros, en la novena edición del Festival de Cine de Málaga. La otra gran ganadora fue la ópera prima de Daniel Sánchez Arévalo, Azuloscurocasinegro, que logró el Premio Especial del Jurado, al mejor guión, y de la crítica. Los actores Juan Diego y Silvia Abascal obtuvieron los galardones a mejor actor y actriz en un palmarés como es costumbre muy repartido. "Traje la película porque esperaba ganar algo, claro", afirmó muy seguro Herrero.

El realizador Gerardo Herrero ya logró el reconocimiento al mejor director la pasada edición, y ayer regresó triunfal a Málaga con el drama sobre segundas oportunidades Los aires difíciles, adaptación de la última novela de Almudena Grandes. La cinta, estrenada el pasado viernes, relata la huida de un médico (José Luis García) que busca dejar atrás su oscuro pasado vivido en Madrid, y enterrarlo gracias a una nueva etapa contagiada por la luminosidad de las playas gaditanas. Aún enfrascado en la promoción, Herrero ya prepara La mujer invisible con guión de Belén Gopegui.

"Ha habido una ganadora oficial y otra, que es la que todos nos imaginamos, que ha estado muy cerca", apuntó transparente Imanol Arias, presidente del jurado. Esa otra fue la comedia dramática Azuloscurocasinegro, del director novel Daniel Sánchez Arévalo, que logró el Premio Especial del Jurado, al mejor guión, y de la crítica. "Estos tres premios me van a mal acostumbrar de nuevo, tras los premios que gané por los cortometrajes", bromeó.

La comedia romántica de Manuel Iborra La dama boba fue también reconocida con cuatro premios, entre ellos el de mejor actriz para Silvia Abascal; Macarena Gómez y Roberto San Martín como actores de reparto, y Lorenzo Caprile al mejor vestuario.

El palmarés lo completaron David Trueba, que se alzó con el premio a la mejor dirección por Bienvenido a casa, Juan Diego, mejor actor por su interpretación en Remake y El triunfo, Carlos Iglesias, que logró por Un franco, 14 pesetas el premio del público y a la mejor fotografía, y Chema Rodríguez, que obtuvo la Mención Especial del Jurado por su documental Estrellas de la línea.

"Es interesante comprobar que jurado, público y crítica no están de acuerdo", opinó Arias. "Las películas han sido menos tediosas que en años anteriores", añadió sin pudor el actor.

En los documentales, el mejor considerado fue Sueño a piñón fijo, de Rafael Benito, "por lo inusual de su lenguaje directo", mientras que el Premio del Jurado se lo llevaron Nacho Martín y Ricardo Iscar por El cerco, en el que describen el ritual de muerte y sangre que supone la pesca del atún. En la sección alternativa Zonazine fue premiada como mejor película Ar meno un quejío, de Fernando de France.

Los premios fueron entregados anoche en la gala de clausura, presentada por Fernando Tejero y Anabel Alonso, cómicos que repitieron en las labores de hacer digeribles los agradecimientos de rigor. La gala recordó la mirada crítica del fallecido Eloy de la Iglesia, e incluyó un breve homenaje al director.

Al margen de los premios, la protagonista indiscutible del festival fue la lluvia, casi inédita en el clima semidesértico de Málaga, y que hizo variar múltiples actos previstos y chafó el plan soñado de muchos visitantes (pescaíto frito, sol y playa) en pleno marzo y con un decreto de sequía en vigor. En parte animados por la lluvia, a las salas malagueñas acudieron durante los ochos días unos 60.000 espectadores. "A pesar del agua, hemos logrado la edición más redonda", aseguró su director, Salomón Castiel. Esta edición ha incluido por vez primera documentales en su sección oficial, ha potenciado la presencia de las coproducciones hispanas con la sección Territorio Latinoamericano, y se ha expandido hacia el Museo de Arte Moderno y el Museo Picasso.

Pero la mitomanía cinéfila de la Costa del Sol tiene un límite. Las colas frente al mejor hotel de la ciudad se repitieron para ver a las estrellas del césped, y no de la alfombra roja. Un año después y pese al cambio de fechas, la casualidad quiso que el líder de la Liga visitara Málaga de nuevo durante el festival, esta vez para enfrentarse anoche al colista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 25 de marzo de 2006.

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