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Ficosa cierra una planta en Lleida con más de 180 trabajadores

Rañé urge a un acuerdo para salvar la antigua Unidad Hermética

La industria catalana continúa recibiendo reveses. El fabricante de componentes para el automóvil Ficosa ha anunciado el cierre de su planta de Sant Guim de Freixenet (Segarra), que da trabajo a más de 180 personas. Mientras, continúa el suspense sobre el futuro de ACC Spain, antes Unidad Hermética. El consejero Josep Maria Rañé pide a los sindicatos más flexibilidad para salvar los 1.000 puestos de trabajo en juego.

La dirección de Ficosa ha justificado el cierre de su fábrica de parasoles en Sant Guim, en la que trabajan 85 empleados fijos y unos 100 temporales, por las pérdidas de más de 16 millones de euros acumuladas en los últimos cinco años.

La producción de viseras para automóviles ha dejado de resultar rentable para Ficosa, ya que la mayor parte de empresas automovilísticas compran este componente en un módulo completo con el techo del coche. Esta tendencia del mercado, sumada a la presión por reducir costes en la industria del automóvil, ha llevado a la compañía a decidir el cierre de Fico-ITM en Sant Guim.

La noticia, adelantada ayer por Expansión y Diari Segre, cayó como un jarro de agua fría sobre trabajadores y sindicatos. "No vamos a asumir un cierre así" en una empresa que "alardea de ser una multinacional", criticó ayer el responsable de política industrial de la Federación del Metal en CC OO de Cataluña, Pere Colell.

En 2003 Ficosa ya puso fin a la actividad de una planta en Rubí que fabricaba parasoles y concentró la producción en Sant Guim, que ahora también cierra.

Ficosa factura 774 millones de euros y tiene presencia en los cinco continentes. En Cataluña mantiene cuatro centros en los que intentará recolocar a los empleados afectados por el cierre: una factoría de cableado en Sant Guim, dos fábricas en Rubí y un centro tecnológico en Mollet del Vallès. Estas plantas, señaló ayer un portavoz de la empresa, son rentables y competitivas.

Crisis de ACC

Por otra parte, el consejero de Trabajo e Industria de la Generalitat, Josep Maria Rañé, emplazó ayer al comité de empresa de ACC Spain (antigua Unidad Hermética y Cubigel) a llegar a un acuerdo con la compañía sobre las condiciones para evitar el cierre y salvar los 1.000 puestos de trabajo en los centros de Sant Quirze del Vallès y Cervera.

En declaraciones a Europa Press, el consejero subrayó que la falta de un acuerdo entre la empresa y los sindicatos antes del próximo 1 de abril invalidaría automáticamente el pacto alcanzado el pasado 28 de febrero entre la Generalitat, el Ministerio de Industria, ACC Spain y su matriz, la italiana ACC, para evitar que la compañía, dedicada a la fabricación de compresores, entre en un proceso concursal, lo que antes era una suspensión de pagos.

La propuesta de ACC establece una mejora salarial del 2% este año y del 1,75% en 2007, una reducción de plantilla en 45 trabajadores, un aumento en el cómputo anual de horas de trabajo y mecanismos de flexibilidad laboral.

Rañé recordó que las administraciones han comprometido créditos y ayudas por valor de 15,2 millones de euros para financiar el plan de viabilidad 2006-2010 a fin de salvar la compañía y expresó su "preocupación" por la ruptura de las conversaciones entre la empresa y los sindicatos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de marzo de 2006