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El Senado aprueba por asentimiento la Ley de Tropa y Marinería

Bono asegura que las Fuerzas Armadas ofrecen a los jóvenes un contrato blindado

Ni siquiera hizo falta votar. El pleno del Senado aprobó ayer por asentimiento la nueva Ley de Tropa y Marinería que, según el ministro de Defensa, José Bono, ofrecerá a los jóvenes "un contrato blindado con la defensa nacional a corto y a largo plazo". Aunque no llegó a decir que los que existían hasta ahora fueran contratos basura, agregó que se trata de "dar seguridad laboral a quienes nos dan seguridad".

El ambiente que rodeó la aprobación de la ley quedó ilustrado con una anécdota: Bono se quitó en la tribuna los gemelos que llevaba y se los regaló al portavoz del PNV, Iñaki Anasagasti. Eran unos gemelos con la bandera española que "le pueden venir bien", pronosticó Bono. Anasagasti los aceptó entre risas.

También hubo una confidencia. Bono reconoció que el nombre original de la ley era de Soldados y Marineros. Pero el preceptivo informe de género indicó que debía llamarse Soldados y Soldadas, Marineros y Marineras. Sólo que, en lenguaje militar, soldada es el sueldo del soldado. Fue Joaquín Leguina quien, para salir del lío, recomendó a Bono hablar de tropa y marinería.

Más allá del nombre, la principal novedad de la ley es la posibilidad de seguir en activo hasta los 45 años de edad y retirarse con una paga equivalente al salario mínimo. Sin permanencia, advirtió Bono, no hay profesionalidad.

El mero anuncio de la ley, agregó, sirvió para que el año pasado aumentaran en 5.000 los efectivos de tropa, rompiendo la tendencia de los últimos años. "Se decía del Cid que ganó batallas después de muerto. Aquí ocurre al contrario, esta ley ha tenido efectos positivos antes de nacer", dijo.

Como novedad, anunció que un decreto ley regulará la readmisión de quienes sean excluidos del acceso al Ejército por estar imputados y finalmente resulten absueltos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de marzo de 2006