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La ponencia vota hoy el Estatuto sin que el PSOE ceda el aeropuerto de Barcelona

Los socialistas ofrecen a CiU, ICV y ERC seguir negociando en la Comisión Constitucional

Los socialistas intentaron ayer durante toda la jornada conseguir un acuerdo de CiU, ICV y ERC para la gestión conjunta del aeropuerto de Barcelona. No fue posible. El PSOE no ceja en su pretensión de que el Estado sea mayoritario en el consorcio que se cree entre las dos Administraciones. La Generalitat tendría el 49%, y el Estado el 51%. La participación que debe tener el Ayuntamiento saldría de la parte catalana. La ponencia parlamentaria termina hoy sus trabajos con éste y otros importantes desacuerdos. Se someterá a votación el preámbulo, las enmiendas pendientes al texto aprobado por el Parlamento catalán y las disposiciones adicionales y transitorias. La negociación continuará en la Comisión Constitucional.

Los desacuerdos que se arrastran desde hace semanas se mantienen casi intactos, a excepción de un apartado de Educación Infantil, en el que, finalmente, ha habido acuerdo en el reparto de competencias entre Estado y la Generalitat. Pero esto no ha sido posible en ocho materias y, singularmente en la gestión del aeropuerto de El Prat, en Barcelona.

El PSOE, de momento, está solo frente a CiU, ERC e ICV, que reclaman la gestión del aeropuerto y no les satisface la oferta de los socialistas. Los socialistas entregaron ayer por la mañana a estos grupos un texto, elaborado por el Ministerio de Fomento, en el que ofrece la creación de un consorcio para gestionar conjuntamente el aeropuerto. Esta fórmula sería extensiva a los puertos de Barcelona y Tarragona. Ahora bien, el PSOE y el Gobierno no se apean de la fórmula según la cual el Estado tendría el 51% de los votos del futuro consorcio, frente al 49% a repartir entre la Generalitat, los ayuntamientos y, en el futuro, la iniciativa privada, a la que se pretende incorporar en la gestión de estas grandes infraestructuras.

La negociación se produjo a varias bandas. Por un lado, el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, negociaba con el secretario general de ERC, Joan Puigcercós. Rubalcaba igualmente trataba con el portavoz de Izquierda Verde (ICV), Joan Herrera. A ambos el texto no les gustó. En paralelo, el secretario general del Grupo Socialista, Diego López Garrido, junto a los ponentes del mismo grupo Ramón Jáuregui y Daniel Fernández, se reunían en una sala del Congreso con los negociadores de CiU, Francesc Homs y Josep Sánchez Llibre.

A la misma hora, el portavoz parlamentario de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, presidía la Comisión de Exteriores del Congreso, con la presencia del ministro Miguel Ángel Moratinos, pero estuvo informado continuamente del ir y venir de papeles.

Estos negociadores dedicaron la mayor parte de su tiempo a trabajar sobre una propuesta de redacción del preámbulo. Este apartado quedó para el final una vez que se discutiera y votara el articulado. El preámbulo recogerá el acuerdo alcanzado entre el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de CiU, Artur Mas, sobre la definición de Cataluña como nación. Sobre esto hay una mayoría que hará posible que salga aprobado aunque se oponen ERC y el PP, por razones contrarias. Los republicanos querrían que la definición figure también en el articulado, mientras que el PP no quiere que aparezca en parte alguna.

Los populares presentaron ayer un escrito ante la Mesa del Congreso para que el plazo de discusión del Estatuto se alargue un par de meses más, para que la discusión se haga artículo por artículo y puedan intervenir sus 148 diputados. La petición ha sido rechazada y se mantiene el calendario previsto

El PP tiene previsto votar en contra de todos los artículos que vienen del Parlamento de Cataluña, pero también rechaza las enmiendas que presenta el PSOE. Esta opción, si se mantiene en la comisión y en el pleno, tendrá el efecto de permitir que prospere el texto aprobado por el Parlamento de Cataluña.

Una vez que hoy se vote el texto en ponencia, el proyecto irá la próxima semana a la Comisión Constitucional. La previsión es que el proyecto sea debatido y votado por la Comisión los días 8, 9 y 10 de marzo y después, al Pleno del Congreso. De ahí al Senado. A partir de ahí volverá a Cataluña: el texto será votado por los ciudadanos catalanes en referéndum.

Pero hasta el último momento habrá negociación, incluido el trámite en el Senado, donde de nuevo se presentarán enmiendas a los puntos en desacuerdo. Ante la certidumbre de que hoy no habrá acuerdo total, la negociación continuará la próxima semana. Ya se está pensando en una nueva reunión cuatripartita: PSOE, CiU, ERC e ICV. Los socialistas van a intentar que los republicanos se sumen al pacto.

A las votaciones de hoy se llega con 220 artículos aprobados en las sesiones anteriores y con desacuerdos en una decena de puntos. Aunque a la cabeza se sitúa la pugna por el control aeroportuario, hay otros aspectos sobre símbolos y competencias en Justicia, Trabajo, Turismo y la circunscripción electoral europea. El PSOE se mantiene inflexible en el rechazo al reconocimiento de la participación internacional de las selecciones deportivas catalanas. También rechaza de plano ceder la gestión de los paradores de Turismo ubicados en Cataluña. En materia de trabajo, el Gobierno quiere mantener para la Administración central la gestión y el pago del desempleo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de marzo de 2006