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LA POLÍTICA ANTITERRORISTA

Las víctimas exigen que no haya "precio ni mercadeo" para lograr el fin de ETA

Don Felipe dice que el terror no doblegará a la sociedad, y la AVT rechaza una "paz por presos"

La presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo (FVT), Maite Pagazaurtundua, exigió ayer que en "estos tiempos llenos de incertidumbre y preocupación" no se caiga en la tentación de pagar "un precio" por la paz o de usar a las víctimas "como moneda de cambio" para lograr un final de ETA. Las palabras de Pagazaurtundua fueron suscritas y endurecidas por todas las víctimas que participaron ayer en la primera jornada del tercer Congreso Internacional de Víctimas, inaugurado por el príncipe Felipe en Valencia. Todos rechazaron que haya concesiones a la banda o lograr "una paz por presos".

El vicepresidente de la Comisión Europea anuncia una carta de derechos de las víctimas

Pagazaurtundua: "No permitamos que nadie utilice nuestro dolor a su antojo"

Maite Pagazaurtundua, cuyo hermano Joxeba fue asesinado un 8 de febrero de hace ahora tres años, reclamó a las víctimas que conserven la cabeza fría y en alerta para impedir que nadie cambie los valores compartidos por todos los afectados por el terrorismo. "Tengo claro que sólo desde la fortaleza y la prevalencia del Estado de derecho puede acabarse de una vez por todas con el terrorismo", subrayó.

La presidenta de la FVT desgranó sus certezas sobre cómo cree que debe avanzarse en estos tiempos "difíciles y de confusión", una vez que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha opinado que estamos "ante el principio del fin de ETA". "Tengo claro", explicó, "que la memoria de las víctimas y su dignidad moral no pueden ser moneda de cambio ni objeto de mercadeo; tengo claro que mi único deseo es que los terroristas sean derrotados y que no haya precio ni contraprestación posible para ese final".

Pagazaurtundua manifestó que en estos momentos no hay sitio para "héroes anónimos ni protagonismos voluntaristas", sino para "la unión de todas las víctimas (...). Debemos mantenernos alerta para no permitir que nadie utilice ni nuestro nombre ni nuestro dolor a su antojo, para no permitir que nos engañen ni nos reinventen", agregó. "Nadie nos ha podido arrebatar la esperanza de que algún día podremos ver un final del terrorismo sin pagar por ello más precio que la persistencia en la ley".

La fortaleza del Estado de derecho fue subrayada posteriormente por el Príncipe. "Sólo desde la fortaleza de nuestras convicciones democráticas, desde la fuerza moral que nos asiste, y contando con todos los instrumentos del Estado de derecho y la reforzada cooperación internacional, podremos combatirlo con eficacia y lograr que ese dolor quede definitivamente desterrado", declaró. Don Felipe insistió en que, tras tantos años de atentados, hay algo que los terroristas "no han conseguido ni conseguirán: doblegarnos".

Las víctimas de ETA, que intervinieron en el congreso que organiza la Universidad Cardenal Herrera-CEU, coincidieron en que negociar o hacer concesiones a ETA para lograr su final sería, precisamente, doblegarse ante ella. En una mesa formada mayoritariamente por miembros de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), pero con presencia de la Federación de Víctimas y del Colectivo de Víctimas del terrorismo (Covite) del País Vasco, la posibilidad de un diálogo o negociación con ETA, incluso si ésta deja las armas, fue considerada anatema.

"Todas las víctimas de ETA estamos en contra de un pacto. La única negociación que cabe es la Guardia Civil, los tribunales y la cárcel", aseguró Juan Domínguez, presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo de la Comunidad Valenciana y de la Federación Autonómica de Víctimas. "Cualquier concesión a los asesinos implicará la admisión de que han conseguido sus objetivos mediante el terrorismo y eso nos ofende; la única paz es obra de la justicia y cualquier otra es inadmisible". No obstante, y antes de la intervención del presidente de la AVT, Juan José Alcaraz (organización que ha convocado una manifestación contra el Gobierno que está siendo jaleada por el PP), Domínguez advirtió contra "las manipulaciones políticas, ya que debe quedar claro que nuestro único partido es el ser víctimas".

Domínguez fue seguido de Javier Urquizo, portavoz de Covite, para quien no se puede pedir más generosidad a las víctimas. "¿Qué más nos piden? Si cedemos, perdemos todos porque estamos hablando de psicópatas sin arrepentimiento para quienes el cumplimiento íntegro de sus penas es innegociable", declaró entre aplausos. Del mismo modo, tras pedir "transparencia" y que no se busquen "atajos" para la paz, hizo una exigencia: "No usen la lucha antiterrorista con fines partidistas".

El tono volvió a subir con Mikel Buesa, presidente del Foro Ermua, aunque su discurso fue algo más académico. Su conclusión es que con los terroristas no cabe el perdón. "El perdón de quienes han cometido el delito más absoluto, a los que han perpetrado el crimen irreparable, no es posible bajo ninguna circunstancia por intenso que pudiera ser el deseo de un Gobierno o incluso de una sociedad para concederlo", señaló.

Tras él vino Alcaraz, quien insistió en su discurso de radical oposición al Gobierno. En este caso, además, desechó cualquier posibilidad de un acuerdo "de paz por presos" porque, alegó, los terroristas deben cumplir íntegramente sus condenas. Alcaraz dijo que su compromiso es impedir que la sangre de su familia "haya sido derramada en vano". "A los que quieren sentarse con los asesinos de mi familia, que no son números, son mi familia: en mi nombre, no", concluyó, citando el lema con el que la AVT se opone a la política antiterrorista del Gobierno.

La primera jornada del congreso, que acaba hoy, estuvo repleta de intervenciones de víctimas de otras partes del mundo, especialmente de Colombia. Para ellas, pero sobre todo para las víctimas europeas, el vicepresidente de la Comisión Europea, el italiano Franco Frattini, anunció su deseo de crear una red europea de asociaciones de víctimas, con cuya interlocución pueda elaborarse una carta europea de derechos de las víctimas, con principios éticos fundamentales bien definidos, que sea de aplicación en toda la Unión. Hoy está previsto que se apruebe el manifiesto ya suscrito en el primer congreso de víctimas, celebrado en Madrid, en el que se declara: "Las víctimas del terrorismo no queremos ni venganza ni revancha".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de febrero de 2006