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El 60% de la ropa infantil asiática inspeccionada es "insegura"

La Generalitat incoa una treintena de expedientes a mayoristas

Cuidado con la ropa infantil procedente de países asiáticos. Seis de cada 10 prendas inspeccionadas por el Gobierno catalán importadas de esos países son "inseguras". Algunos de sus adornos se arrancan con mucha facilidad y los chiquillos se los pueden llevar a la boca, amén de falsear su composición y resultar tóxicos. La Generalitat ha incoado una treintena de expedientes por atentar contra la salud y la seguridad.

En plena avalancha de importaciones textiles procedentes de China, la Agencia Catalana del Consumo (ACC), dependiente del Departamento de Comercio, Turismo y Consumo, intervino en octubre pasado a varios mayoristas 524.000 prendas que estaban mal etiquetadas. Tras llevar a analizar una muestra representativa, la sorpresa del Ejecutivo fue mayúscula: los laboratorios detectaron no sólo problemas de composición y con los tintes, sino de salud y seguridad. Ayer, el consejero de Comercio, Josep Huguet, y el director de la Agencia, Enric Aloy, dieron a conocer las conclusiones.

El 16% de las prendas son insalubres y el 42% no cumplen los requisitos mínimos de calidad. Por ese motivo, Huguet instó ayer a las autoridades españolas y a la Unión Europea (UE) a que "endurezcan" los controles fronterizos para evitar la entrada de productos "peligrosos" e "inseguros" para el consumo. Los gobiernos autónomos no tiene competencias en aduanas. La UGT también espera que el estudio sirva para que la UE "reaccione".

Los resultados más alarmantes están relacionados con la seguridad infantil. Los artículos para niños no cumplen las exigencias mínimas, como la resistencia a la tracción de elementos pequeños: botones y adornos. "Se trata de incumplimientos graves", cuyas multa puede alcanzar los 30.000 euros, asegura Aloy. Las sanciones leves son de 3.000 euros.

En cuanto a salud, el Ejecutivo catalán ha detectado básicamente dos grandes incumplimientos: la concentración de olores y un pH (grado de acidez de una sustancia) superior a lo permitido, lo que comporta problemas de toxicidad e irritabilidad.

Las infracciones en el etiquetado, finalmente, van mucho más allá de si la información de la pieza está escrita en castellano o en catalán. En algunos casos, pueden atentar contra la salud del consumidor.

En la composición del artículo, por ejemplo, Consumo ha detectado que prendas que aseguran estar confeccionadas 100% de algodón, resultan ser 100% de acrílicos. O que una etiqueta que indica una composición de 65% algodón, 35% poliéster, acaba siendo 100% poliéster. "Para la gente que sufre alergia es fatal", advierte Aloy.

El 63% de los artículos textiles intervenidos presentan un tipo u otro de irregularidad. La información sobre la conservación de la ropa (símbolos de lavado y planchado) no es obligatorio, pero una vez declarado, el producto debe cumplir con esas recomendaciones.

Incrementar la capacidad inspectora es uno de los grandes ejes del Departamento que dirige Huguet para 2006, con la contratación de 20 nuevos inspectores (hoy hay 30). Antes de Navidad, 837.000 productos fueron apartados del mercado por inseguros y estar mal etiquetados. En el segundo semestre de este año se llevará a cabo una nueva inspección en el sector textil.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de febrero de 2006