PERSPECTIVAS

El universo de los 'blogs' se transforma y se cuela por todas partes

El 'blog' permite dar voz pública a quien no la tenía - Según Technorati, hay 23 millones de personas que escriben diariamente en su 'blog' - El 13% de los internautas europeos leen estosEl 'blog' permite dar voz pública a quien no la tenía - Según Technorati, hay 23 millones de personas que escriben diariamente en su 'blog' - El 13% de los internautas europeos leen estos cuadernos personales - La 'blogosfera' española madura y comienza a mostrar su potencia mediática

Los blogs se han convertido en el caleidoscopio de la realidad. Son una ventana por la que millones de ciudadanos miran un mundo que pasa a la velocidad del rayo y por la que dejan entrever sus intereses, pensamientos, creatividad, opiniones... El universo blog es una vorágine con alguna singularidad para enganchar como lo hace, de lo contrario no se explica que un blogger se ponga a escribir cuando la luz se ha ido, saltan los cristales y cae sobre su cabeza la tormenta más devastadora de las últimas décadas en Canarias (como comentaba en su blog Víctor Ruiz).

Para muchos, su blog es su segunda piel; para otros, se trata de una plataforma de promoción profesional, y hay quien lo tiene por un confesionario íntimo a la vista de 900 millones de personas.

Más información
Antonio Balmón, alcalde: "Una forma de hablar con el ciudadano"
Hernán Casciari, 'blogonovelista': "Es un nuevo género literario"
Enrique, Susana y Claudia Dans, la familia 'blogueada'
Los beneficios de Sony crecieron un 17,5% en el último trimestre de 2005

Comenzaron como páginas en las que unos freakies recopilaban enlaces y ahora se han convertido en un formato usado indistintamente por ciudadanos comunes o gente de éxito, que sirven para que una adolescente cuente los desaires de su novio, un político se gane a sus ciudadanos o un periodista soslaye el filtro editorial.

El blog sirve también para todo lo contrario: para empañar la imagen de una empresa (aunque sea sólo momentáneamente); para poner en la picota a un político; para enardecer a las masas, como hicieron decenas de internautas hace un mes en los disturbios de Francia, o para contar en tiempo real el paso de un huracán (Katrina) o la desolación tras unos atentados (Londres).

Esta posibilidad de dar voz pública a quien antes no la tenía es quizá uno de los grandes reclamos de la blogosfera. Nunca un ciudadano común y corriente tuvo la capacidad de concitar tanta atención como ahora tiene escribiendo un blog, dicen los ideólogos de la blogosfera, y parece que comienzan a tener argumentos.

Cuadernos públicos

Los mismos golpes de efecto que los blogs habían dado en EE UU comienzan a producirse a este lado del Atlántico. Sony, la CBS y el mismo Bush ya han sufrido el azote de los blogs. En España, las críticas (justificadas o no) lanzadas contra una consultora se extendieron por Internet hace un par de meses después de que un ex empleado aireara en su propio blog su descontento y que la empresa amenazara, y cumpliera, con demandarlo: una muestra de la capacidad de los blogs par proyectar voces individuales.

Las señales de que el mundo blog madura en España se dejan sentir. Concientes de su capacidad para captar la atención en Internet, emprendedores españoles han lanzado proyectos de negocio que maduran en el último año. Weblog, SL, como red editorial de blogs; Territorio Creativo y otras agencias de comunicación y editoriales que pretenden usarlos como plataformas de mercadotecnia; DiceLaRed con sus Infomódulos, agregadores de información que pueden ser usados como plataformas de imagen corporativa.

Los grandes portales de Internet han montado sistemas de alojamiento para blogs. Sólo en España, MSN Spaces, abierto por Microsoft en abril, dice contar con más de 2 millones de bitácoras y 30 millones en todo el mundo, aunque muchas se quedan en un intento. Los medios tradicionales abren blogs, sirven sus noticias en el formato blog por excelencia, el RSS, y los blogger que renegaban de los medios tradicionales (la relación con el periodismo profesional es de amor-odio) se convierten en tertulianos de las empresas a las que vituperaban (Punto Radio o Localia).

Lo cierto es que cualquiera puede escribir un blog, pero no de cualquier manera. El blogger se la juega cada vez que escribe, con cada palabra se expone ante sus lectores. Por eso sorprende tan gratamente a muchos que directivos de empresas y políticos se lancen a encarnar sus pensamientos en un blog. Es un salto mortal: si sale bien, se ganan muchos puntos, pero si se falla...

Algún poder de atracción tiene el blog para que más de 23 millones de personas, según Technorati (150 millones según otros cálculos) se lancen a escribir cada día ante un público global. Un estudio reciente de la Asociación Europea de Publicidad Interactiva decía que el 13% de los internautas europeos leen blogs (cifras similares a las que se daban a final de 2004 para EE UU), el 25% en España (especialmente jóvenes de entre 16 y 24 años). Y es que el blogger es por defecto lector de blogs, voraz hasta visitar decenas de ellos diariamente. Y quien lee un blog de continuo acaba cayendo.

El formato es tan flexible que desde hace algún tiempo ya se experimenta con él, buscando híbridos con otras tecnologías. Ahí están el podcasting, evolución sonora del blog; los vlog, hechos de vídeo, y los moblog, desde el móvil. Sin olvidar la blog-novela.

Los servicios dedicados a los blogs no dejan de proliferar; hay buscadores específicos de blogs (Google abrió el suyo, Technorati) y se producen evoluciones como la de Digg, que permite recopilar artículos y jerarquizarlos... toda una infraestructura técnica que se viene tramando desde hace tiempo y que convierte la blogosfera en algo con entidad propia. Con los nuevos tiempos, nuevos blogger, nuevas formas de escribir, nuevas forma de leer los blog. Los blogs ya no son lo que eran, son mucho más.

Hernán Casciari, autor del <i>Weblog de una mujer gorda,</i> premiado como el mejor de habla hispana.
Hernán Casciari, autor del <i>Weblog de una mujer gorda,</i> premiado como el mejor de habla hispana.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS