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Irán desafía a la comunidad internacional al reiniciar su programa nuclear

La Unión Europea y EE UU advierten de que la iniciativa no quedará sin respuesta

Teherán / Viena

El Gobierno de Irán confirmó ayer que reanudará su programa nuclear, suspendido hace dos años, a pesar de las advertencias de la Unión Europea y de Estados Unidos, que insistieron en que tal iniciativa no quedará sin respuesta. Mientras las autoridades de Teherán anunciaban que retomarán las investigaciones con la supervisión del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), el director de esta institución, Mohamed el Baradei, exigió a Irán "más transparencia" y dijo que tanto él como la comunidad internacional estaban "perdiendo la paciencia".

"Espero que el OIEA haga todo lo necesario para que las actividades de investigación se reanuden hoy", declaraba ayer el portavoz del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Husein Entezami. "Queremos hacer las cosas dentro del consenso y la cooperación".

El Gobierno iraní trata de legitimar su iniciativa implicando al OIEA, al que informó el 3 de enero de sus intenciones de reanudar las investigaciones nucleares, pero sin aportar más detalles. Teherán ha insistido incluso en que sean los funcionarios del OIEA quienes retiren los precintos colocados en los centros de investigación nuclear en octubre de 2003 como gesto de "buena voluntad" ante la comunidad internacional.

Esos gestos terminaron con la llegada a la presidencia de Irán del ultranacionalista Mahmud Ahmadineyad. En agosto, Irán retomó sus actividades de enriquecimiento de uranio. Ahora pone de nuevo en marcha la investigación y desarrollo del programa nuclear. Si bien el Gobierno iraní insiste en que el objetivo es energético, la comunidad internacional tiene sobrados temores de que Teherán pretenda obtener armas atómicas.

Las reacciones del OIEA no se hicieron esperar. Desde Viena, un portavoz de la institución negó ayer que los inspectores presentes en Irán tuvieran entre sus objetivos la supervisión de la reanudación del programa nuclear. Los inspectores, explicó, realizando tareas de rutina, y los iraníes podían retirar los precintos.

Más explícito fue el director del OIEA, el egipcio Mohamed el Baradei. "Quedan muchas cuestiones importantes sobre las que no he podido hacer ningún progreso, y todavía necesito mucha transparencia y cooperación de parte de Irán", aseguró El Baradei al canal Sky News. "No puedo seguir diciendo en cada reunión que necesito más tiempo... Ya lo llevo haciendo tres años". Y añadió: "Estoy perdiendo la paciencia, la comunidad internacional está perdiendo la paciencia, la credibilidad del proceso de verificación está en juego y me gustaría poder clarificar estas cuestiones de aquí a marzo, fecha de mi próximo informe".

Otras voces se han unido a la de El Baradei para advertir a Teherán de que su expediente podría pasar al Consejo de Seguridad de la ONU, con el consiguiente riesgo de sanciones, tal y como recordaron ayer Scott McClellan, portavoz de la Casa Blanca, y Wolfgang Schüssel, canciller de Austria, país que ostenta este semestre la presidencia de la UE. Schüssel dijo que se sentía "muy inquieto" ante "ciertas tendencias de la política iraní", y apeló "a las fuerzas de la razón que existen en Irán".

Consejo de Seguridad

Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad (Reino Unido, Francia, EE UU, Rusia y China) han enviado mensajes muy duros a Teherán para que detenga de inmediato sus planes nucleares. "Los cinco países estamos trabajando de forma muy estrecha", aseguró un funcionario del Departamento de Estado de EE UU.

Además, representantes de Francia, Reino Unido y Alemania, en nombre de la UE, tienen previsto reunirse en Viena con los responsables del programa nuclear iraní el 18 de enero. El ministro alemán de Exteriores, Frank Walter Steinmeier, declaró ayer que la decisión de Irán "no puede quedar sin consecuencias". Y recordó el fracaso de las negociaciones con Rusia, que ofreció a Teherán enriquecer uranio en su suelo, y la decisión de retirar los precintos.

Irán no parece inmutarse. El líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, aseguró ayer en la televisión estatal que Irán no renunciará a su programa nuclear y que "la amenaza de las sanciones no tendrá ningún efecto".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de enero de 2006