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CUMBRE DEL COMERCIO MUNDIAL

La UE y Brasil protagonizan un duro enfrentamiento por los subsidios agrícolas

El director general de la OMC, Pascal Lamy, se esfuerza por evitar un fracaso de la cumbre

El comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, y el ministro de Exteriores de Brasil, Celso Amorim, protagonizaron ayer un agrio debate sobre las subvenciones a las exportaciones agrícolas comunitarias y el plazo para su eliminación en una reunión a puerta cerrada de la treintena de países que convoca todas las noches el director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Pascal Lamy. Este último trabajará intensamente hoy con todas las partes para lograr una propuesta de consenso y firmar la paz.

Como prólogo a la tensa discusión, un consejo de asuntos generales de la UE convocado aquí cerró filas en apoyo de "la firmeza extrema" frente a las presiones de EE UU, Brasil e India.

El aldabonazo lo dio ayer el representante norteamericano al abandonar la apretada sala en la que se suelen reunir los principales países negociadores. "El comisario Mandelson y el ministro Amorim han tenido una fuerte pelea", dijo. Más tarde, el suspenso aumentó cuando representantes indios, al salir de la sala, admitieron la pelea verbal. Los australianos fueron más expresivos: "La actuación fue buena". Que Mandelson y Amorim son dos pesos pesados ya no cabe duda alguna.

¿Qué ocurrió? Según la reconstrucción que pudo hacer el equipo de periodistas de EL PAÍS, un consejo de asuntos generales de la UE, celebrado por los ministros de los 25 presentes, ratificó ayer, según la ministra francesa de Comercio Exterior, Christine Lagarde, el mandato "de extrema firmeza" de mantener la oferta "global, condicionada y final" sobre los subsidios a las exportaciones agrícolas de la UE en esta cumbre.

El secretario de Estado de Comercio e Industria, Pedro Mejía, que participó junto con el ministro José Montilla y la ministra de Agricultura, Elena Espinosa, explicó a EL PAÍS que tras escuchar el estado de las negociaciones la mayoría de los países ratificó el mandato de Mandelson. "Había que dar un mensaje de firmeza y coherencia frente a las presiones que se han recibido estos días. La exigencia de una fecha concreta

[planteada por Brasil e India con el apoyo de EE UU] para acabar las subvenciones agrícolas es poner la carreta delante de los bueyes". Mejía añadió: "Es necesario un examen de conjunto, lo que llamamos paralelismos, de aquellas medidas encubiertas que otros países canalizan para apoyar sus exportaciones: ayuda alimentaria, créditos a las exportaciones y actividad de las empresas públicas en la exportación".

Fuentes brasileñas dijeron que el ministro Celso Amorim, precisamente, recogió el guante que le echó la UE sobre los llamados paralelismos que se atribuyen a subvenciones encubiertas de EE UU, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Y acudió a la reunión reservada de anoche con un nuevo documento, en el que se proponía eliminar las subvenciones más o menos directas y también aquellas encubiertas. Amorim proponía colocar en el documento la fecha de 2010 entre paréntesis (es decir, una fecha preliminar o tentativa sin trascendencia jurídica). Asimismo, sugería preparar un informe para el mes de marzo próximo en el que se plasme el examen de los paralelismos a fin de que éstos también sean eliminados en la fecha señalada. Amorim contaba con el respaldo del G-20, el grupo de los países emergentes.

Sin embargo, Mandelson, según las fuentes consultadas, rechazó la iniciativa. Amorim consideró entonces que la UE revelaba así la verdadera naturaleza de sus posiciones, lo que él mismo llamó en su discurso ante la conferencia ministerial de la OMC "remanentes de feudalismo" europeo. Fuentes de la UE señalaron que "esta maniobra desesperada de volver a casa salvando la cara con una fecha, aunque fuera entre paréntesis, era poco seria, inadmisible".

La reunión prosiguió. La veintena de países presentes solicitaron al director general, Pascal Lamy, que realice contactos en el día de hoy para consensuar una propuesta sobre las exportaciones agrícolas y sobre todos los asuntos pendientes a sólo 48 horas del final de la cumbre ministerial previsto para el próximo domingo 18.

El contrapeso sueco

El cierre de filas de los gobiernos miembros de la Unión Europea tuvo excepciones. Cuatro países (Dinamarca, Suecia, Holanda y República Checa) sugirieron en el consejo la necesidad de buscar una solución para avanzar en el desmantelamiento de las subvenciones.

Tres de ellos (Dinamarca, Holanda y República Checa), empero, apoyaron la línea dura de respaldo total a Mandelson. El cuarto país, Suecia, acorde con la orientación del ministro de Comercio, Thomas Oströs, hizo de contrapeso, sugiriendo la necesidad de negociar una fecha para desmantelar las subvenciones a las exportaciones agrícolas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de diciembre de 2005

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