Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crítica:LIBROS

Las estrategias del mañana

Un mundo radicalmente nuevo está surgiendo de las cenizas del antiguo sistema económico basado en la nación. En la actualidad, para tener éxito es necesario actuar en el escenario global y aprovechar los nuevos impulsos del poder y el crecimiento económicos. El autor de esta obra nos revela ese mundo posglobalizado y nos muestras qué debemos hacer en este nuevo escenario para tener éxito como empresa, como nación y como individuos. Kenichi Ohmae, el legendario estratega de los negocios que en 1990 ya predijo el surgimiento y el éxito de la globalización y acuñó esta palabra, sintetiza las nuevas tendencias de la economía global y desentraña sus implicaciones para la política, los negocios y el éxito personal.

El próximo escenario global. Desafíos y oportunidades en un mundo sin fronteras

Kenichi Ohmae

Ediciones Granica

ISBN 84-7577-379-6

El autor analiza por qué las teorías económicas del pasado están derrumbándose, al mismo tiempo que saca a la luz un nuevo mundo impulsado por las regiones-Estado y las nuevas plataformas económicas, y ya no por los Estados-nación o las economías tradicionales. Presenta una visión sobre las implicaciones de una complejidad sin precedentes, sobre el nuevo trabajo del mañana y los centros de crecimiento geográfico y sobre el papel de los líderes en un mundo sin fronteras.

La obra va desgranando experiencias empresariales situadas en los confines del mundo económico actual para trazar algunas líneas básicas de lo que debe ser la estrategia del futuro inminente. Ohmae afirma que, en el escenario global de hoy, ya no podemos definir a los competidores, a la empresa y a los clientes de una manera clara. Y pone un ejemplo: Fuji o Agfa ya no son competidores de Kodak; de hecho, Kodak ya no puede definir qué es Kodak. Si quiere tener presencia en el mercado de las cámaras digitales, ¿está dispuesta a entrar en el negocio de los teléfonos móviles? Si quiere conservar los laboratorios, ¿va a fabricar también los chips de memoria y las impresoras de inyección de tinta? ¿Cuándo y dónde compite y sobre qué base? Responder a esas preguntas es el proceso fundamental para desarrollar la estrategia de una empresa en los momentos actuales.

El autor desarrolla, a este respecto, el concepto japonés del kosoryoku, una palabra que significa "visión", pero que también encierra las ideas de "concepto" e "imaginación". Sin embargo, a diferencia de la imaginación, que en ocasiones evoca cierto significado de "soñar despierto", kosoryoku es la capacidad de ver lo que es invisible y de dar forma a lo amorfo. Es la habilidad de crear una visión que es necesaria y, al mismo tiempo, implementarla hasta lograr el éxito. Es un producto de la imaginación basado en la comprensión realista de cuál es la forma del mundo venidero y, de manera pragmática, de las áreas de negocios que podemos captar con éxito porque tenemos los medios para hacer realidad nuestra visión. En definitiva, todo lo necesario para desarrollar una estrategia.

El autor propone que, una vez diseñada nuestra estrategia, llega el momento de desarrollar un plan de negocios que especifique la asignación de recursos humanos y de capital, así como un marco de tiempo para implementar los planes. "Es sumamente importante que no apliquemos los moldes tradicionales en la etapa temprana de nuestro desarrollo estratégico", recomienda. "Hemos de tener una mentalidad muy abierta acerca del campo de negocios en el que disputaremos nuestras batallas, y acerca de decidir hasta dónde y con cuánta rapidez queremos ocupar nuestro campo".

Está claro que ese proceso mental propuesto por Ohmae es una clara desviación del tipo de enseñanza de desarrollo estratégico que se imparte en una escuela de negocios tradicional. Y es que para desarrollar esa clase de talento es necesario seguir unas pautas similares a las que se utilizan con los atletas y artistas de categoría mundial: comenzar desde muy temprano proporcionándoles buenos instructores y entrenadores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de diciembre de 2005

Más información

  • Kenichi Ohmae