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Reportaje:

El nuevo horizonte de Meta4

La compañía cambia de propietario y prepara su expansión en Norteamérica y Europa

La compañía española de software Meta4 está intentando olvidar el periodo entre 1999 y 2003, en que estuvo al borde de la bancarrota. Ahora, ha pasado a ser propiedad del empresario francés Emile Hamou, que ya presidía la compañía, y prepara su expansión por EE UU, Canadá y Europa. Para lograrlo, pretende comprar una empresa europea del sector en 2006.

La empresa ha firmado el mayor contrato de su historia: la gestión de tres millones de funcionarios mexicanos por ocho millones de euros

Ha sido un año lleno de noticias para Meta4. La compañía española de software de recursos humanos, fundada en 1991, ha cerrado hasta septiembre 69 contratos en ocho países, entre ellos el mayor de su historia: la gestión de tres millones de funcionarios mexicanos por ocho millones de euros, un concurso en el que ganó a sus grandes competidores multinacionales (Oracle/Peoplesoft y SAP).

Además, el 10 de noviembre se anunciaba que la compañía británica Sage Group había cerrado la compra de la francesa Adonix, que desde diciembre de 2003 es la propietaria de Meta4. Sin embargo, Emile Hamou, el propietario de Adonix, ha decidido no incluir a la compañía española en la venta y quedarse él con su propiedad. La compañía explica que la razón no es, como se ha comentado en el sector, que el precio que ofrecía Sage fuera demasiado bajo. "Entre Adonix y Meta4 había sinergias financieras, pero no de producto", explica Pierre Paradis, director general de la española. "Emile [Hamou] ha visto que ésta es una compañía con proyección de futuro; que puede crecer muchísimo si se inyecta más capital. Meta4", concluye el ejecutivo, "no está en venta ni lo estará".

La compañía está tratando de salir de un larguísimo y oscuro túnel en el que entró cuando, en julio de 2000, decidió cancelar su salida a Bolsa dos días antes de la fecha prevista. A partir de entonces comenzaron a caer sus ingresos y beneficios y, también, sus inversiones, hasta que en 2001 acometió un durísimo plan de reestructuración. Sus gestores aseguran que ahora, tras los dos años en manos de Adonix, la compañía ha crecido entre un 18% y un 20%, ha mejorado sus márgenes hasta un 10% y es rentable. "Ha sido una proeza de todo el equipo", dice Paradis, que reconoce que la continua reestructuración ha pesado "como una losa" sobre el prestigio de la compañía. La empresa tiene 480 empleados, aunque llegó a tener más de 1.000.

Ahora, la compañía ha confiado su crecimiento a su negocio internacional, por el que ya realiza el 56% de sus ventas. Su estrategia tiene tres patas. Una es el crecimiento de mano de sus clientes internacionales, como el fabricante francés Axalto o la española Abengoa. La segunda ( "y la que más crecerá en los dos próximos años", dice Paradis) es la Administración latinoamericana. Después del contrato mexicano, la compañía explicó su proyecto a otros gobiernos y espera cerrar acuerdos similares. Una tercera vía de crecimiento es el outsorcing de recursos humanos, por el que la compaía colabora con empresas como EDS o Deloitte (su socio en el proyecto mexicano).

Pero Meta4 quiere ganar más, y su intención es no confiar sólo en su crecimiento orgánico. La empresa -que cuenta con más de 900 clientes en 18 países, la mayor parte de ellos grandes empresas (de entre 1.000 y 300.000 empleados) y gobiernos- quiere comprar una compañía europea de gestión de capital humano. Aunque no ofrece más detalles, Paradis sí explica que intentarán cerrar esa compra en los próximos seis meses, y que el objetivo es acelerar su presencia en el mercado europeo. Respecto a Norteamérica, la compañía ha reabierto sus oficinas en Miami (EE UU), que cerró durante la crisis de 2001, y también ha firmado acuerdos con distribuidores de Baltimore y Atlanta. La entrada en EE UU obliga a la empresa, además, a plantearse la venta de su software bajo demanda (on demand), algo que la compañía ya está desarrollando y que denomina on results porque comparte los riesgos con el cliente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de diciembre de 2005