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AI critica en Valencia el "limbo jurídico" de los presos de Guantánamo y afirma que sufren torturas

Amnistía Internacional (AI) denunció ayer en una conferencia de prensa que celebró en Valencia junto a representantes de la Universitat de València, el "limbo jurídico sin precedentes" en el que se encuentran "cientos de personas de 35 nacionalidades", que, aseguraron, "siguen recluidas" en Guantánamo, "sin haber sido acusadas formalmente". La presidenta de Amnistía Internacional de la Comunidad Valenciana, Carmen Soto, pidió, por ello, a Estados Unidos el cierre del centro de detención de Guantánamo, "símbolo lamentable de esa guerra inventada contra el terror, iniciada por el Gobierno estadounidense tras el 11-S", en este acto convocado con motivo de la celebración del Día Internacional de los Derechos Humanos. Soto manifestó que durante esta "guerra sucia" las fuerzas estadounidenses "han secuestrado a personas, las han recluido en secreto, las han trasladado ilegalmente de un país a otro, y las han sometido a torturas", hechos de los que, aseguró, AI "tiene pruebas".

En su opinión, "las máximas autoridades del Gobierno de EE UU han autorizado, y lo han dicho públicamente, el uso de técnicas de interrogatorio consideradas crueles, inhumanas y degradantes, equivalentes a tortura, y que constituyen un trato terminantemente prohibido por el derecho internacional".

Por otra parte, la productora audiovisual Videogenic y la empresa de comunicación y diseño Cota Cero de Alicante han realizado de manera altruista un anuncio de TV para Amnistía Internacional Alicante, en apoyo sus campañas de comunicación, según fuentes de las empresas colaboradoras. El anuncio se presentó ayer durante el acto de Amnistía Internacional, celebrado en la sede la Universidad de Alicante para mostrar una campaña de información sobre la tortura en el mundo, seguida de una lectura de poemas bajo el nombre de El grito. Este trabajo ofrece imágenes que no corresponden con el sonido, todo ello con el objetivo de "despertar sensaciones en el espectador que refuercen la idea de colaboración y solidaridad frente al atropello de los derechos humanos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de diciembre de 2005