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Ciutat Vella pone en marcha un plan de acogida para la población inmigrante

Ciutat Vella presentó ayer en la sesión del consejo de distrito un plan de acogida a la población inmigrante. Se trata de la territorialización del plan general con ese mismo nombre que aprobó el consistorio de Barcelona hace tres años. Pretende ser una herramienta que canalice y oriente a los recién llegados en los primeros seis meses, cuando se instalan en el centro de la ciudad como primera etapa. Es el primer paso de una iniciativa que será sometida en los próximos meses a un amplio debate entre las diversas asociaciones y entidades del distrito que trabajan y colaboran con las administraciones en la atención a los inmigrantes. Después del proceso participativo, que incluirá algo parecido a una encuesta, se prevé que el plan se apruebe en el plenario del distrito de febrero o marzo de 2006, según puntualizaron fuentes del distrito. El plan también se aplicará en Sants-Montjuïc.

Ciutat Vella es el distrito de la ciudad que más ha acusado la llegada de miles de inmigrantes en los últimos años. La población del distrito es de unas 106.000 personas, de las que el 35% son ciudadanos extracomunitarios. Ésa es la media, porque la distribución es desigual. Por ejemplo, en las calles del barrio del Raval los inmigrantes superan el 50%, frente a otras zonas, como la Barceloneta, en la que la concentración se sitúa en el 24%. Una concentración de inmigración que provoca, en no pocas ocasiones, tensiones con la población autóctona. Lo que pretende el plan es ser una herramienta para evitar esos problemas orientando a los recién llegados -que en muchos casos no tienen la documentación en regla- en cuestiones esenciales, como la vivienda, el idioma, el funcionamiento de la ciudad, los transportes y hasta las costumbres. "En vivienda, por ejemplo, la idea es orientarles hacia los servicios que la gestionan o las entidades que les pueden asesorar", puntualizaban representantes del distrito que gobierna el socialista Carles Martí.

Algunas de las entidades que participarán en el plan son la Fundación Tot Raval, la Fundación Bayt al Thaqafa, la asociación cultural Ibn Battuta, la asociación de trabajadores paquistaníes y la Federación del Comercio del Casc Antic.

"La idea es que el plan ayude a paliar las debilidades del proceso de inmigración y propiciar en la medida de lo posible la inserción del recién llegado", explica Joaquim Sabaté, el gerente de Ibn Battuta, una de las asociaciones más antiguas del Raval, que inicialmente centró su trabajo en la orientación de los inmigrantes del Magreb, pero que con los años ha ampliado su labor a los paquistaníes y también a los latinos. La asociación imparte clases de catalán y castellano, y orienta sobre la oferta laboral que se ajuste al perfil del recién llegado.

"Nosotros creemos, por ejemplo, que el plan tiene que ayudar a orientar los primeros pasos de los inmigrantes y a superar algunas dificultades añadidas con las que se encuentran, como los pisos patera o contratos y avales abusivos al alquilar viviendas", prosigue Sabaté.

En Ibn Battuta se espera que el plan sea realmente útil: "No nos podemos permitir no ser eficaces, porque hay que evitar que las situaciones de conflicto que a veces se producen no vayan más allá de lo que se pueda considerar normal".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de diciembre de 2005