Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Numerosos países abren investigaciones

Mientras Washington asegura que aclarará pronto el asunto de las supuestas escalas en Europa de vuelos de la CIA, varios países europeos, entre ellos España, ya han pedido oficialmente informaciones o han abierto investigaciones.

Las autoridades de Hungría, Italia, Rumania, Polonia, Alemania, Noruega, Reino Unido, Suecia, Finlandia, Suiza o Islandia quieren saber por qué la CIA supuestamente violó sus respectivos espacios aéreos o usó sus aeropuertos para trasladar a detenidos. En Portugal, donde se inspeccionó el martes un Hércules en una base militar de EE UU en las Azores, el ministro de Asuntos Exteriores, Diego Freitas do Amaral, se dirigirá el próximo día 13 al Parlamento sobre el asunto, anunció ayer su portavoz. Freitas do Amaral declaró la semana pasada que, según las informaciones de las que disponía el Gobierno portugués, "ningún avión de la CIA aterrizó" en su territorio.

En Austria, el Consejo Nacional de Seguridad celebró ayer una reunión especial para analizar la situación. El jefe de las Fuerzas Aéreas austriacas, el general Erich Wolf, informó la semana pasada de que un avión de la CIA había atravesado ilegalmente el cielo de Austria en 2003. El Partido Socialdemócrata, en la oposición, pidió al canciller, Wolfgang Schuessel, que presente una protesta formal al presidente estadounidense, George W. Bush. El Ministerio de Asuntos Exteriores noruego y la Dirección General de Aviación de Suecia, por orden de sus respectivos gobiernos, abrieron una investigación el 16 de noviembre. En Países Bajos, un parlamentario del Partido Socialdemócrata, principal fuerza de la oposición, preguntó al ministro de Exteriores sobre una eventual implicación del Gobierno holandés. En España, el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, aseguró el pasado 24 de noviembre que se reforzará "la inspección, seguimiento y vigilancia" de los aparatos. Mientras el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguraba ayer en el Congreso de los Diputados que no existían indicios "contrastados" de ilegalidad en vuelos de la CIA, el magistrado Antoni Garcías Sansaloni, del Juzgado de Instrucción de Palma de Mallorca, se inhibió a favor de la Audiencia Nacional para que investigue las posibles escalas de esos aviones en el aeropuerto de Palma.

Uno de los pocos países que aún no ha reaccionado es Francia. El Gobierno francés sólo hizo vagos comentarios ante la la revelación por el diario The Washington Post de la existencia de centros de operaciones conjuntos con la CIA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de diciembre de 2005