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El descenso de solicitudes para estudiar enfermería preocupa a Salud

La consejera Geli apuesta por prestigiar y masculinizar la profesión

El paulatino descenso de solicitudes para iniciar estudios de enfermería que se viene registrando en los útlimos años preocupa al Departamento de Salud, que se ha fijado como objetivo la ampliación de las plantillas de estos profesionales y el refuerzo de su papel en la atención primaria. En los últimos cinco cursos, las escuelas de enfermería de Cataluña se han quedado con varios centenares de plazas de formación sin cubrir.

Según un estudio sobre la demografía de las profesiones sanitarias presentado ayer por el Departamento de Salud, en el sistema sanitario catalán trabajan 36.124 profesionales de enfermería, de los que el 88,6% son mujeres.

La consejera de Salud, Marina Geli, ha expresado en varias ocasiones su apuesta por acercar el modelo sanitario catalán al de otros países europeos, los nórdicos especialmente, en los que la enfermería desempeña un papel destacado, hasta el punto de que en la atención primaria son estos profesionales y no los médicos quienes realizan la primera visita al paciente en casos no graves. Potenciar el papel de la enfermería supondrá una ampliación de las plantillas de estos profesionales. De ahí la preocupación del Departamento de Salud por el descenso paulatino de solicitudes para estudiar enfermería que se viene registrando en los últimos años. Las 1.656 peticiones que se realizaron en el curso 2000-01 en las 16 escuelas de enfermería que existen en Cataluña descendieron hasta las 1.347 en el 2002-03, cuando quedaron sin cubrir más de 450 plazas de formación. El número de peticiones para iniciar estudios de enfermería se ha recuperado en el presente curso, con 1.563, aunque este ligero aumento no ha evitado que siguieran quedando más de 200 plazas de formación vacantes.

A esta situación se suma la creciente fuga de enfermeras hacia países como el Reino Unido y Francia, atraídas por unas condiciones laborales y salariales difíciles de lograr en el sistema sanitario catalán, según apunta Júlia Esteve, presidenta de la Asociación Catalana de Escuelas de Enfermería. Esteve señaló precisamente la precariedad laboral que domina en la profesión como una de las causas directas del descenso de solicitudes para estudiar enfermería.

La consejera de Salud, por su parte, admitió ayer la necesidad de promocionar y prestigiar los estudios de enfermería como "una profesión con expectativas" y fomentar su masculinización.

La fuga de profesionales sanitarios hacia otros países no sólo se da en enfemería, sino en muchas especialidades médicas, algunas de las cuales, como la pediatría, la ginecología y la psiquiatría, van a ser probablemente muy demandadas en Cataluña en los próximos años a causa del aumento de la natalidad y del incremento de las enfermedades mentales.

"Habrá que ofertar plazas de formación MIR teniendo en cuenta que Cataluña forma a médicos especialistas que después se irán a otros países o a sus comunidades autónomas en el caso de estudiantes de fuera de Cataluña", señaló Geli. La consejera apostó por buscar fórmulas para que el sistema sanitario catalán pueda retener, al menos durante un tiempo, a los residentes que se forman en Cataluña. En este sentido, la apuntó la posibilidad de que los médicos residentes formados en un centro sanitario "tengan prioridad para obtener una plaza en este centro".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de diciembre de 2005