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El Gobierno convocará antes de final de año el concurso para abrir casas de apuestas

El Departamento de Interior ofertará tres licencias para explotar este tipo de juegoLos adjudicatarios también podrán explotar máquinas de apuestas ubicadas en bares

El Gobierno vasco convocará antes de que finalice el año el concurso para otorgar tres licencias destinadas a la explotación de casas de apuestas al estilo de las que existen en Gran Bretaña. El Departamento de Interior, de quien depende todo lo relacionado con el juego, está ultimando las bases del concurso. Cada licencia lleva asociada la posibilidad de abrir hasta 25 oficinas e instalar al menos 500 máquinas expendedoras de apuestas en los locales de hostelería de la comunidad.

Si las empresas que consigan las tres licencias apuran al máximo las posibilidades del concurso, Euskadi podría contar con 75 oficinas de apuestas y 1.500 máquinas. La previsión de la Dirección de Juegos y Espectáculos, adscrita a la consejería de Interior, es que las casas y las máquinas de apuestas estén funcionando ya en 2006. Además, el Gobierno también ha regulado este tipo de juego a través de Internet, teléfono e incluso fax.

Alberto Sanz, director de Juego y Espectáculos, explica que el objetivo final del reglamento aprobado por el Gobierno es normalizar el mundo de las apuestas, algo que ya se da en determinadas competiciones deportivas y, de paso, conseguir un reequilibrio en el sector del juego en Euskadi. "Es posible que se produzca un incremento del gasto, pero básicamente lo que se producirá es una reestructuración", apunta.

Según la última memoria de la Comisión Nacional de Juego, correspondiente al año 2003, en Euskadi se gastaron ese año 1.580 millones de euros en juegos, frente a los 1.372 millones de 1999. Por habitante, el gasto asciende a 629 euros. En cuestión de juego, la comunidad autónoma tiene competencias para decidir qué tipo de actividades se implantan. Por el momento, ninguna otra comunidad ha dado el paso de aprobar un reglamento e introducir las casas de apuestas, un fenómeno muy asentado en países como Reino Unido y Bélgica.

Sanz augura un exitoso porvenir a esta iniciativa. "Al vasco le va lo de apostar. Una frase muy común en Euskadi es: '¿qué te apuestas?' Los vascos son retadores", dice. La confianza del Gobierno es que se presenten al concurso empresas que conjuguen el conocimiento de las apuestas propias de Euskadi con la de otros países. "Es un campo que se abre y que tiene mucho futuro. Será un concurso muy disputado", vaticina Alberto Sanz.El director de Juego y Espectáculos asegura que el concurso ha generado "gran expectación" entre las empresas que se dedican a este sector y que, básicamente, son extranjeras debido a la falta de tradición que existe en España.

Los aficionados podrán realizar tres tipos de apuestas sobre todo tipo de eventos. Por una parte las que se conoce como mutuas (la quiniela es un ejemplo), en la que la suma del dinero aportado por los apostantes se reparte entre los ganadores. En segundo lugar, están las de contrapartida, en las que se apuesta contra una empresa (casa de apuestas) y el premio resulta de multiplicar el importe de la apuesta por un coeficiente que define el cálculo de posibilidades de que se produzca uno u otro resultado. Por último, está la apuesta cruzada, en la que la empresa actúa de intermediaria entre dos apostantes y obtiene un porcentaje por ponerles en contacto. En las dos primeras modalidades, la cantidad máxima por apuesta no podrá ser superior a 100 euros, mientras que en las cruzadas el tope está establecido en 600 euros.

En cuanto a las máquinas, se situarán en los bares y cada local no podrá superar las tres, incluidas las actuales tragaperras. El apostador verá en la máquina las apuestas que hay, introducirá el dinero que se quiere jugar y la máquina le dará a cambio un recibo con el que se podrá cobrar el dinero en el caso de que resulte ganador. Ese cobro se podrá realizar en las propias casas de apuestas o en una entidad bancaria, apunta el director de Juegos y Espectáculos.

Además de los bares, las empresas concesionarias también podrán ubicar máquinas en instalaciones deportivas, como frontones, siempre y cuando el propietario de éstas o el organizador del evento deportivo que se esté produciendo lo permita.

Sobre el acceso a Internet, Sanz resalta que la ventaja sobre lo existe en estos momentos reside fundamentalmente en la garantía expresa que da la Administración sobre la empresa de apuestas que funciona en la Red. "Esa empresa está autorizada por el Gobierno. Al estar controlada, las reclamaciones sobre las apuestas que puedan hacer los usuarios se encuentran amparadas por la Administración".

Precedente frustrado

El reglamento aprobado por el Gobierno vasco preserva el sistema tradicional de apuestas en directo en los frontones. Establece en él una serie de limitaciones: un número determinado de corredores según el aforo de la instalación (ahora no existen límites) y prohibición de usar el teléfono, "porque la esencia de la apuesta del deporte tradicional es en vivo y en directo", indica el director de Juego y Espectáculos.

La empresa de apuestas británica Sports Betting, una de las más importantes del mundo en este campo, ya intentó en su momento introducirse en algunas comunidades españolas, entre ellas el País Vasco. En concreto, la Ertzaintza cerró en 1996 una agencia de la sociedad Teledata Sport, que actuaba como servicio de transmisión entre sus clientes y Sports Betting, porque abrió sin la autorización del Gobierno vasco. Tan sólo pudo funcionar a lo largo de un día.

Posteriormente, en 1999, la misma empresa británica volvió a negociar con el Ejecutivo de Vitoria y la Diputación de Vizcaya la apertura en este territorio de la sede central de la compañía para toda España. Al final, las conversaciones no fructificaron, por lo que es muy probable que Sports Betting vuelva a intentar ahora hacerse oficialmente con alguna de las tres licencias que el Gobierno vasco sacará a concurso antes de que finalice este año.

En la actualidad, ya existe un servicio de apuestas de pelota a través de Internet. El sistema permite jugar sólo sobre partidos de remonte un mínimo de diez euros, que se abonan en línea mediante tarjeta Visa. La empresa que gestiona este sistema está afincada en la comunidad de Navarra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de noviembre de 2005