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OPINIÓN DEL LECTOR

Hablando de parar barbaridades

El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana acaba de tomar a trámite el contencioso presentado por el PSOE de Alicante, contra la licencia para construir otorgada por la concejala de Urbanismo al complejo que se pretende ubicar junto al campo de Golf El Plantío (Partida de Bacarot) dentro de una zona declarada por el Consell como de interés Comunitario. La licencia concedida permite construir 22.500 metros cuadrados en hoteles y apartamentos.

Hablar de un contencioso tomado en consideración por la justicia parece algo sin mayor trascendencia, pero si tomamos en cuenta el enorme coste que supone y debe soportar la agrupación, podremos comprender la verdadera filosofía urbanística del PSOE de Alicante, sobre todo si reflexionamos sobre otros contenciosos presentados con sentencia favorable y recurridos una y otra vez por el excelentísimo señor Alcalde de Alicante y que pagamos todos los alicantinos. A nadie se le escapa que estoy hablando entre otros muchos del monte Benacantil.

Debemos saber que en esta zona de suelo rústico no urbanizable, la concesión de la licencia supone que, sin seguir ningún procedimiento legalmente establecido, el urbanizador queda exento de cumplir las obligaciones que recaen normalmente sobre los agentes urbanizadores, como ceder suelo al Ayuntamiento para servicios, como construir vías públicas o asumir las debidas reservas de suelo para dotaciones.

Una vez concluida la construcción a través de estas fórmulas para urbanizar, nos encontramos con manifestaciones de los compradores por la falta de servicios básicos y al Ayuntamiento pagando, con el dinero de los contribuyentes, todas aquellas cosas que debería haber pagado quien se lleno los bolsillos con la urbanización. ¿Quién se llena los bolsillos con este tipo de licencias de construcción?.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de noviembre de 2005