LA REFORMA DEL ESTATUTO CATALÁN | Ante el pleno del Congreso de mañana

El tripartito acusa al PP de "sembrar el odio" contra Cataluña

Bargalló arremete contra los populares por cuestionar la legitimidad del Parlamento catalán

Las tres formaciones del tripartito catalán (Partit dels Socialistes, Esquerra e Iniciativa) hicieron ayer un llamamiento al PP para que modere su discurso en el debate estatutario de mañana en el Congreso y deje de "sembrar el odio" contra Cataluña, en palabras del primer secretario de los socialistas catalanes, José Montilla. El primer consejero de la Generalitat, Josep Bargalló, y el dirigente de Iniciativa, Joan Herrera, exhortaron al PP a no cuestionar la legitimidad del Parlamento autónomo para reformar el Estatuto.

Más información
Zapatero presentará "propuestas concretas" de modificación del Estatuto de Cataluña

En vísperas del pleno del Congreso en que se tomará en consideración el proyecto de reforma estatutaria, el Gobierno catalán y los partidos que le sustentan salieron al unísono para reclamar un diálogo sereno y exhortar al PP para que deje de azuzar la crispación y el debate con argumentos "catastrofistas y oportunistas".

Josep Bargalló, en nombre del Ejecutivo catalán, reclamó que, al menos, los dirigentes del PP no cuestionen la legitimidad del Parlamento de Cataluña para aprobar una reforma de este tipo porque, al tiempo, "también cuestionan el marco democrático, constitucional y de las instituciones del Estado". "La voluntad de impedir el debate del Estatuto en el Congreso y de llevar su aprobación al Tribunal Constitucional es una evidente muestra de no acatar la legitimidad del Parlamento autónomo para aprobar un texto y la legitimidad del Congreso para debatirlo", afirmó. El primer consejero extendió sus críticas también a algunos medios de comunicación y periodistas, en clara referencia a la Cadena Cope, a la que no citó, y criticó que los planteamientos que se exponen desde sus micrófonos "son contradictorios" con lo que defienden sus "propietarios" es decir, la Conferencia Episcopal.

Más duro se mostró el primer secretario del PSC, José Montilla, al acusar al Partido Popular de "sembrar el odio contra Cataluña y los catalanes" -el republicano Josep Lluís Carod Rovira también lo dijo la semana pasada - y a sus dirigentes de dedicarse a "crispar y mentir con el objetivo de confundir y crear división" entre territorios. El ministro de Industria extendió sus críticas a Convergència i Unió, pues recordó que gobierna con el apoyo del PP en algunos ayuntamientos catalanes como Tarragona. También lo hace en Sant Cugat. "Hasta cuándo el señor Artur Mas, que no acepta determinadas cuestiones, tendrá como asociados a estos señores [del PP]", preguntó Montilla.

El dirigente del PSC se mostró convencido de que pese a la "irresponsabilidad" y "sectarismo" del PP, el Estatuto acabará aprobándose en las Cortes.

CiU se lo tomó como una cuestión personal y su portavoz Felip Puig acusó a Montilla de "intentar boicotear el Estatuto" y "romper la unidad de acción" de los partidos catalanes con vistas al debate de mañana en el Congreso.

Iniciativa per Catalunya se sumó a las críticas contra el PP. Su portavoz en el Congreso, Joan Herrera, reclamó el retorno del debate "sereno" que presidió la transición e invitó al PP a que actúe de "Unión de Centro Democrático y no de Alianza Popular".

Herrera enumeró los cinco puntos que su grupo, Izquierda Verde, considera irrenunciables para apoyar el Estatuto en el Congreso, que son: el mantenimiento de la definición de Cataluña como nación; el título de derechos y deberes; las competencias; los principios de la propuesta de financiación y las relaciones de Cataluña con el Estado y la Unión Europea. "No aceptaremos que ahora, en base al interés general [en referencia a la condición impuesta por el PSOE] se cambien las reglas del juego, que eran constitucionalidad y consenso", sostuvo.

Herrera advirtió de que si el PSOE opta por reformar con profundidad el proyecto, su grupo se planteará su apoyo parlamentario al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Por su parte, el líder catalán del PP, Josep Piqué, negó estas acusaciones y respondió que su partido no es el responsable de la crispación existente, sino que intenta "moderar el debate y limitarlo al ámbito político".

El primer consejero de la Generalitat, Josep Bargalló.
El primer consejero de la Generalitat, Josep Bargalló.EFE

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS