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Saramago dice que los regímenes autoritarios han dado paso a "la dictadura del poder económico"

El Nobel de Literatura aboga por recuperar y transmitir la memoria histórica

José Saramago alertó ayer sobre los riesgos de que las democracias occidentales caigan en la autocomplacencia una vez superados los regímenes autoritarios y militares. Para el Premio Nobel de Literatura, el "poder real" actual está representado por "la dictadura del poder económico", un poder, dijo, que "está fuera del alcance de los ciudadanos". Saramago, que participó en Jaén en unas Jornadas sobre la Recuperación de la Memoria Histórica y un homenaje a los ex presos del franquismo, advirtió: "Se empieza por el olvido y se termina en la indiferencia".

El escritor portugués llenó el auditorio de la Institución Ferial de Jaén para reflexionar sobre la memoria histórica en las jornadas De la sombra a la luz, organizadas por la Consejería de la Presidencia de la Junta de Andalucía. Ante un público compuesto mayoritariamente por dirigentes políticos de la izquierda, sindicalistas y familiares de presos políticos del franquismo, Saramago lanzó duras críticas al papel que, en su opinión, juegan los gobiernos de los países más desarrollados, a los que recordó que "queda mucho más mundo para llegar", en clara alusión a los problemas del tercer mundo y los flujos migratorios.

"Los gobiernos no gobiernan; se han convertido en comisarios políticos del poder económico", aseveró. En su opinión, el "poder real" actual no es una abstracción, sino que está localizado en instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización Mundial del Comercio (OMC), la banca o las grandes multinacionales. Y fue ahí donde se detuvo para reflexionar sobre la paradoja que se está dando: "Mientras luchamos por la democracia, el poder real está fuera del alcance de los ciudadanos", dijo.

Saramago censuró que mientras que los gobiernos prometen el pleno empleo cada vez existe más precariedad laboral y avisó sobre los riesgos de la deslocalización de las empresas. ¿Por qué la banca o las multinacionales tienen tanto poder?, se preguntó en un momento de su intervención: "Porque no pasan por las urnas", se contestó a sí mismo. Por eso habló de los déficits de las democracias actuales -"las democracias no tienen poder", dijo- y, en cierta medida, dijo comprender a quienes aseguran que se vivía mejor "cuando estaban contra Franco". "Vivir contra es siempre mejor porque se tenía la cabeza llena de ideales", subrayó.

José Saramago se felicitó por la celebración de jornadas como las de ayer en Jaén que, según dijo, sirven para "el despertar de la conciencia". Tras recordar que el genocidio no acabó con la Guerra Civil española, sino que duró hasta la muerte de Franco, el Premio Nobel de Literatura animó a recuperar, mantener y transmitir la memoria histórica y alertó sobre los riesgos de olvidar el pasado. "Se empieza por el olvido y se termina en la indiferencia", dijo. También abogó por cerrar las heridas del pasado, aunque precisó que es necesario que "cicatricen bien", porque "las heridas mal cerradas no son buenas".

La jornada concluyó con un concierto en el que estaba prevista, al cierre de esta edición, la participaron Luis Eduardo Aute, Hilario Camacho, Pablo Guerrero, Caco Senante y Navajita Plateá, entre otros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de octubre de 2005