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Castilla-La Mancha y Murcia se enfrentan por un nuevo trasvase

El Gobierno decide el viernes el caudal que envía del Tajo al Segura

La sequía ha agravado aún más las relaciones entre Castilla-La Mancha y Murcia a cuenta del trasvase Tajo-Segura. El Consejo de Ministros debe decidir el viernes si aprueba un nuevo trasvase para los próximos tres meses, y el Gobierno de Castilla-La Mancha, del PSOE, afirma que si el Consejo decide trasvasar mucha agua, puede que no se culmine porque los embalses de los que parte el trasvase se vacíen hasta el límite legal. El de Murcia, del PP, pide un trasvase de 113 hectómetros para riego y consumo, y ampliable si llueve.

La cantidad que se trasvasa la decide cada trimestre una anónima comisión formada por representantes del Ministerio de Medio Ambiente. Sólo en caso de sequía, la decisión pasa al Consejo de Ministros, algo que en junio ocurrió por primera vez desde 1995. Entonces, en los embalses del Tajo había más de 500 hectómetros. El Gobierno decretó un trasvase de 82 hectómetros para riego y consumo. La decisión no pudo ser más polémica. Castilla-La Mancha, que envió aviones a Murcia en busca de agua oculta, la consideró excesiva y Murcia, insuficiente.

El trasvase vuelve a ser polémico aunque sólo hay miseria para repartir. Los embalses de Entrepeñas y Buendía (dos enormes presas en el Tajo que casi triplican toda la capacidad de la cuenca del Segura) están al 13,4% tras un año de descenso continuo. La cuenca del Segura, al 11,5%. La cabecera del Tajo, la zona por la que discurre el acueducto, y Murcia son las zonas de España en las que menos ha llovido en los últimos 12 meses.

El miércoles se reúne la comisión de explotación del trasvase. En teoría, puede proponer una cifra al Consejo de Ministros basada en sus técnicos, pero lo más probable es que no proponga una cifra concreta, como no lo hizo la última vez. El director general del Agua, Jaime Palop, admitió entonces que la decisión fue política.

La consejera de Obras Públicas de Castilla-La Mancha, María Encina, asegura que al final puede ser la sequía la que decida el fin del trasvase: "Cuando en los embalses queden sólo 240 hectómetros, la ley obliga a cortar el envío a Murcia porque esa es la reserva para Castilla-La Mancha. Si no llueve, y no parece que vaya a llover, podemos llegar al límite si el Consejo de Ministros envía agua para riego".

En Murcia sí confían en el cielo. El Gobierno de Murcia ha pedido 77 hectómetros para riego, a los que hay que sumar los 36 para consumo que solicita la Mancomunidad de Canales del Taibilla, que abastece a más de dos millones de personas de Murcia y Alicante. En este trimestre, la Mancomunidad suele pedir 40 hectómetros, pero este año pide menos debido a que las medidas de concienciación y la bajada de la presión del grifo han disminuido el consumo. Con todo, los 113 hectómetros son inviables actualmente porque supondría dejar Entrepeñas y Buendía con menos de 240 hectómetros.

Las dos comunidades mantienen otros litigios por el agua, como la conexión Talave-Cenajo, que prevé mejorar la calidad del agua del acueducto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de septiembre de 2005