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OPINIÓN DEL LECTOR

Mentiras

a Línea de la Concepción

Esta carta no va dirigida solo a la consejera de Educación, sino que como destinatarios incluye a todo aquel que tenga un cargo público relacionado con la educación de nuestros hijos.

Me conformo cuando me engañan con cifras, en temas como el IPC, o las grandezas de nuestro sistema sanitario, cuando todo es una gran mentira, pero con los niños, y aunque la frase resulte paradójica, no se juega, porque entre otras cosas, bastante apáticos están ya la mayoría de ellos como para que encima se lo pongamos más difícil aún.

Se jactan de ofrecer unos programas de plurilingüismo, con métodos audiovisuales cuando en el colegio de mis hijos, la televisión la puso un padre y el DVD una madre.

Les adelanto ya, que en La Línea de la Concepción, población campogibraltareña que doy por hecho conocen, los padres y los niños, de izquierda y de derecha, del Madrid y del Barca, vamos a hacer causa común en defensa de nuestros hijos y vamos a manifestarnos contra esta política de deshechos que abandonó hace tiempo a los colegios e institutos de esta ciudad.

Faltan sillas, faltan aulas, faltan plazas en los comedores (no se llenen la boca hablando de los comedores), faltan instalaciones de todo tipo, un colegio medio en ruinas, una demora de dos años en obras primordiales, faltan auxiliares en las aulas de educación infantil, y las asociaciones de padres y madres haciendo de ONG comprando sillas de salones de actos, costeando parques recreativos, etc.,...

Respecto a la señora consejera creo que no sabe donde esta de pie, y en concreto, yo se lo diré, en la foto de la entrevista de EL PAÍS, está delante, del despacho de la máxima responsable en Andalucía del futuro de nuestros jóvenes.

No hemos pasado de la cantidad a la calidad cuando está aumentando la ratio en numerosas aulas. No es momento de entrar en detalles pero sí de prepararnos para un comienzo de curso en esta ciudad sin precedentes con una lucha por nuestros hijos que esperamos que esta vez finalice no con promesas sino con hechos.

Por cierto, ¿Por qué dice Vd. que cree que todas las obras estarán acabadas el día 15 si sabe que eso es imposible? Estoy seguro que el entendimiento llegará pero mientras tanto, usted está al otro lado de la mesa, cuando debería estar con nosotros, los niños, los padres y los educadores.

No se le ocurra dimitir, arregle los problemas educativos que tiene encima de su bonita mesa, y luego quédese, con los niños se lo agradecerán y usted será muy feliz.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de septiembre de 2005