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El Congreso inicia el cambio de la Ley de Financiación de Partidos Políticos

El PSOE acepta admitir a trámite una proposición de ERC que prohíbe las donaciones anónimas

El pleno del Congreso admitirá a trámite el martes una proposición de ley de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) que modifica la vigente Ley Orgánica de Financiación de los Partidos Políticos. La propuesta de Esquerra elimina las donaciones anónimas y de empresas. El PSOE votará a favor de la admisión a trámite porque coincide con el "espíritu" de esta reforma, según el portavoz socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba. Los socialistas buscarán un pacto con todos los grupos para aprobar la ley, aunque es consciente de que CiU, PNV y PP, principales beneficiarios de las donaciones anónimas, no aceptarán su supresión.

El PSOE anuncia que buscará un acuerdo, pero ERC, la promotora de la iniciativa, no oculta su intención de acabar con lo que considera "privilegios". Y se refiere especialmente a Unió Democrática de Catalunya (UDC), el partido dirigido por Josep Antoni Duran, que en 2000, uno de los últimos años fiscalizados por el Tribunal de Cuentas, recaudó a través de donativos anónimos cinco veces más dinero del que le llegó por las cuotas de sus socios. El portavoz de ERC, Joan Puigcercós, ha llegado a decir que CiU tenía "problemas de financiación" después de perder el Gobierno en Cataluña.

Los donativos anónimos, tanto de empresas como de personas físicas, están permitidos por la ley vigente, de 1987. El asunto de la financiación de los partidos es algo recurrente en política, pero lo cierto es que la última vez que se intentó modificar, con una proposición de ley firmada por los dos grandes partidos, en 1997, el proyecto navegó en el Congreso tres años hasta naufragar cuando se disolvieron las Cortes para las elecciones de 2000. Nunca más se supo.

Cada año, el Tribunal de Cuentas, en su informe detallado sobre financiación de partidos, critica los donativos anónimos. No es que sean ilegales, pero tienen un máximo de 60.000 euros por persona física o jurídica que es imposible de comprobar precisamente porque son anónimos. Una misma persona o empresa puede entregar varios donativos de 60.000 euros, y nadie más que el partido que lo recibe sabrá quién es ni por qué ha entregado ese dinero.

Los más beneficiados

En porcentaje sobre el total de su financiación, los partidos que más se benefician de este mecanismo son los nacionalistas de Unió, Convergència Democrática de Catalunya (CDC) y PNV. El PP, sobre todo después de que llegara al Gobierno, aumentó sus fondos a través de donaciones anónimas hasta ocupar el primer puesto. Desde 1992 hasta 2001, el PP recibió 10 veces más donativos anónimos que el PSOE. Los datos entre 1992 y 2004 señalan que el PNV ingresó por este concepto 21 millones de euros; el PP, 17; Convergència, 15, y Unió, 10, mientras el PSOE se quedó en 2; el PSC, en 1,8; e IU, sólo 171.000 euros. En realidad, este dinero es irrelevante en los ingresos de algunos partidos grandes, como el PP, ya que los fondos principales para funcionar, alquilar sus sedes, pagar a sus empleados o realizar sus campañas les llega de los Presupuestos del Estado.

Precisamente por eso, para evitar que los partidos tengan que recurrir a estos trucos para buscar financiación extra y opaca, el PSOE tiene la intención de reformar la ley de tal forma que se garantice la financiación pública y controlable de los partidos y que éstos no necesiten más. De hecho, los socialistas ya habían introducido en el Congreso una proposición de ley similar a la que ahora promueve ERC, aunque la que se desarrollará será la de los independentistas, que han llegado antes en este asunto.

En esa proposición socialista ya se planteaba la prohibición no sólo de las donaciones anónimas, sino también las donaciones de empresas. ERC propone que sólo puedan dar dinero las personas físicas y en un máximo de 30.000 euros al año. El PSOE, en su proposición, colocaba ese tope en 150.000.

El PSOE sabe que será difícil convencer tanto al PNV como a CiU y al PP para que renuncien a las donaciones anónimas. Pero cree que hay espacio para el acuerdo, sobre todo si se mejora la financiación pública de manera que ese aumento cubra lo que estos partidos pierden por el otro lado. La financiación, como ley orgánica, requiere la aprobación de la mayoría absoluta del Congreso de los Diputados. Esto es, el PSOE podría aprobar esta reforma sólo con el apoyo de sus socios preferentes, ERC e Izquierda Verde, ambos muy interesados en que desaparezcan las donaciones anónimas. Pérez Rubalcaba afirma, sin embargo, que el PSOE "no se plantea de momento aprobar una ley de financiación de los partidos sin acuerdo de todos".

Lo cierto es que, al entrar en tramitación, la ley pasa a estar en la agenda política. Sólo un desinterés similar al de 1997 podría hacerla decaer cuando se convoquen de nuevo elecciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de septiembre de 2005