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Las obras en disputa

El decreto de la Congregación de Obispos de Roma parece que ha dejado fuera de la lista de obras por devolver a Barbastro, por falta de pruebas documentales que demuestren la propiedad, algunas de las piezas aragonesas más estimadas del Museo Diocesano de Lleida -como es el caso, por ejemplo, del bello frontal de Berbegal (1200-1210)-, pero el conjunto es amplio e incluye piezas desde la Edad de Bronce (una hoz de sílex tallada procedente de Zaidín) hasta el siglo XIX (como es el caso de dos sellos de madrea y bronce procedentes de Tolva).

En función de la lista que manejaba el Gobierno de Aragón, las obras medievales -la época de mayor esplendor artístico en esta zona- son minoría, abundando en cambio las piezas de los siglos XVI, XVII, XVIII y XIX. Con todo, la historiadora y especialista en arte medieval Francesca Español señala que aunque la relación "no incluye muchas obras de arte medieval, algunas de las que se incluyen son de gran calidad".

Español destaca de la lista dos casullas del siglo XIV de seda, oro y lino procedentes de Roda de Isábena. "Se trata de un bordado conocido como Opus Anglicanum que realizaban bordadores ingleses entre los siglos XIII y XIV que tuvieron un gran éxito y se exportaron a toda Europa. En España quedan pocos ejemplos. Estos fragmentos y dos capas que se conservan en Vic y en Daroca", indica la historiadora.

Español también resalta la escultura policromada que representa a la Virgen procedente de Zaidín, realizada en el siglo XIV en el taller de Bartomeu de Robio, así como un fragmento escultórico de una sepultura gótica procedente de Fraga, del siglo XV, que los historiadores consideran importante sobretodo por lo insólito de su iconografía. Otras piezas destacadas son dos tablas de un retablo del siglo XV procedente de Tamarite de Litera, atribuidas al misterioso maestro de Albatarrec, y un Calvario, una pintura sobre talla atribuida a Pedro García de Benabarre realizada en el siglo XV y que también procede de Tamarite.

La lista de obras incluye también numerosas piezas téxtiles, candelabros del siglo XIX, orfebrería religiosa de diversas épocas, y también mobiliario, como una arqueta en madera decorada del siglo XIV procedente de Buira. De las obras reclamadas, 11, documentadas en ocasiones antes de la Guerra Civil, se encuentran en paradero desconocido, aunque el decreto establece que se entreguen a Barbastro si acaban apareciendo.

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