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Un comité científico de Estados Unidos recomienda la aprobación de la insulina inhalable

La insulina inhalable ha dado un paso clave hacia su aprobación en Estados Unidos. El comité de expertos que ha evaluado el fármaco para la FDA (la agencia alimentaria y del medicamento) decidió el jueves recomendar su autorización por siete votos a dos. Si la agencia sigue su consejo, como es frecuente, los diabéticos estadounidenses podrán reducir y a veces eliminar las inyecciones de insulina.

La aprobación definitiva no está asegurada, sin embargo, ya que los ensayos clínicos han revelado que el inhalador provoca una leve reducción de la función pulmonar en algunos pacientes. Es posible que la FDA reclame más pruebas de seguridad antes de dar luz verde al fármaco.

El producto se llama Exubera, y ha sido desarrollado por los laboratorios Pfizer, Sanofi-Aventis y Nektar Therapeutics. Es similar a los inhaladores que se usan contra el asma, y expele la insulina en forma sólida y pulverizada. Se administra antes de las comidas, y puede sustituir a la inyección que suele administrarse en ese momento. Algunos pacientes deberán seguir pinchándose por la noche.

Los ensayos han mostrado que su eficacia en el control de la glucosa es equivalente a la forma inyectada. Pero algunos pacientes sufrieron tos y cierta pérdida de la función pulmonar. Los expertos de la FDA han desaconsejado su uso en los fumadores, que se ven más afectados.

El inhalador de insulina, como cualquier avance contra la diabetes, puede tener grandes repercusiones económicas, ya que hay unos 220 millones de diabéticos en el mundo. En España, el Ministerio de Sanidad estima que entre el 5% y el 10% de la población padece diabetes (entre dos y cuatro millones de personas). La imprecisión se debe a que hay muchos pacientes sin diagnosticar.

El 10% de las diabetes son de tipo 1, que se suele manifestar en la infancia. La diabetes de tipo 2, que está muy relacionada con la dieta excesiva y el sobrepeso, es más común en la edad adulta, pero cada vez afecta a más niños en las sociedades occidentales, incluida España, debido a los malos hábitos alimentarios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de septiembre de 2005