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Un juez investiga la muerte de un hombre detenido por los Mossos

La víctima saltaba en medio de la calzada y murió tras un forcejeo

Un juzgado de Barcelona investiga la muerte el pasado jueves de Carlos A. S. G., de 32 años, que fue detenido en Barcelona por los Mossos d'Esquadra. Los agentes fueron alertados de que a las 4.00 horas había un hombre saltando y gritando en medio de la avenida Meridianana sorteando los coches que circulaban. El hombre, con antecedentes por resistencia y desobediencia, falleció tras un forcejeo con los agentes.

El hombre saltaba, corría y gritaba de lado a lado de la avenida Meridiana obligando a los conductores a realizar bruscos frenazos. Varios vecinos que presenciaron la temeraria escena llamaron a la policía.

Según la versión policial, al llegar los Mossos, éstos le invitaron a que saliera de la calzada, pero la víctima, que se mostró "muy alterada", se negó. Entonces los agentes le dieron el alto y él salió huyendo. Tras una breve persecución, los Mossos le atraparon a la altura de la calle del Trinxant, en el barrio del Clot, del distrito barcelonés de Sant Martí.

Al seguir ofreciendo resistencia, los agentes pidieron refuerzos por radio y hasta allí se desplazaron más mossos y miembros de la Guardia Urbana y del Cuerpo Nacional de Policía. Al final pudieron esposar al hombre, que quedó detenido acusado de un delito contra la seguridad del tráfico y otro de resistencia a la autoridad y desobediencia. Antes de ser esposado, el detenido golpeó, pateó y llegó a morder a algún agente, siempre según la versión policial.

Debido a su excitación, se decidió llamar a una ambulancia del servicio de emergencias médicas 061. En un momento determinado, el detenido pareció "estar dormido", razón por la que agentes y sanitarios lo trasladaron hasta el interior del vehículo. Entonces, los servicios médicos se dieron cuenta de que estaba inconsciente y empezaron su reanimación con masaje cardiaco y respiración asistida.

A continuación, fue trasladado al servicio de urgencias del Hospital de Sant Pau, de Barcelona, donde recuperó temporalmente la consciencia.

Finalmente, a las 4.45 horas falleció de una parada cardiorrespiratoria, según el parte médico. El hospital, al tratarse de una persona detenida y fallecida en extrañas circunstancias, puso el caso en manos del juzgado de guardia.

La investigación puesta en marcha por la justicia tratará de determinar si la muerte del detenido tiene alguna relación con su arresto. A la espera de que se haga público el resultado de la autopsia y de otros análisis forenses, que se le realizaron el pasado jueves al fallecido, la consejera de Interior de la Generalitat de Catalunya, Montserrat Tura, afirmó: "No hay traumatismos importantes que puedan explicar que se produjera una muerte de carácter traumático", por lo que la parada cardiorrespiratoria que sufrió el fallecido podría deberse a la ingestión de sustancias estupefacientes. Tura dijo también ayer que consideraría "gravísimo" que la muerte se hubiese debido a la actuación de los agentes policiales.

Un portavoz de los Mossos d'Esquadra aseguró que no hubo paliza al detenido. La policía autonómica ha abierto una investigación interna, independiente del proceso judicial, para esclarecer cómo se desarrolló el incidente.

La víctima, natural de Santa Cruz de Tenerife, era vecino del barrio barcelonés de Les Corts y tenía antecedentes por desacato a la autoridad y desórdenes públicos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de septiembre de 2005