Unió antepone la financiación a los derechos históricos

El secretario general de Unió Democràtica de Catalunya (UDC), Josep Maria Pelegrí, recordó ayer que "la prioridad" de CiU en la negociación sobre el Estatuto es la reforma del sistema de financiación. Pese a indicar que la federación nacionalista no piensa "renunciar a nada", Pelegrí sostuvo que están dispuestos a negociar, por ejemplo, en la invocación a los derechos históricos como vía para blindar competencias de la Generalitat, uno de los puntos de enfrentamiento con el PSC.

De esta forma, el secretario reiteró, aunque de una forma menos explícita, la oferta que el miércoles formuló el líder de Unió, Josep Antoni Duran Lleida, de sacrificar el blindaje de competencias mediante los derechos históricos a cambio de que el tripartito se aproxime al modelo de concierto económico solidario que propone CiU. Según Pelegrí, si se encuentra otra fórmula para el blindaje, es posible acercar posiciones. "Cataluña tiene derechos históricos, aunque no se le reconozcan", resaltó. Para evitar reacciones adversas desde Convergència, cuyo portavoz Felip Puig había desautorizado la oferta de diálogo de Duran Lleida, Pelegrí se apresuró a añadir que "el liderazgo" de las negociaciones está en manos del jefe de filas de CiU, Artur Mas. Aunque tal circunstancia, dijo, "no niega a Unió el derecho a opinar".

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En una visita a la Universidad Catalana de Verano, que se celebra en Prada de Conflent (Francia), Pelegrí acusó al PSC de no poder aprobar un texto "potente y ambicioso" por estar "condicionado" por el PSOE. Sobre el sistema de financiación, Pelegrí abogó por encontrar una vía entre la proposición del Gobierno tripartito y la de CiU. Según Pelegrí, toda la obra del actual Gobierno está "tapada" por el Estatuto, de manera que si finalmente fracasan las negociaciones, "debe haber consecuencias", en alusión a una posible anticipación electoral.

Todo lo contrario opinó por la tarde en el mismo lugar la consejera de Interior, la socialista Montserrat Tura. "No deberíamos condicionarlo todo al debate estatutario", dijo. La consejera pidió a Esquerra que no rompa el Gobierno aunque fracase el Estatuto, ya que el Pacto del Tinell "marca mucho trabajo por hacer" y avisó a los republicanos de que abandonar el pacto de Gobierno "decepcionaría" a los ciudadanos.

Tura se refirió a otro posible escenario: que el Estatuto sea refrendado por dos terceras partes del Parlamento catalán, en la votación plenaria prevista para finales de septiembre, y llegue al Congreso de los Diputados. En este sentido, la consejera dio por hecho que el Estatuto puede ser modificado en las Cortes, "como ocurrió con el Estatuto de Nuria" de 1932. A juicio de Tura, "también se ha de poder pactar en el Congreso sin vivir este proceso como algo frustrante". "El peso de la historia es muy importante, pero nos estamos jugando el futuro", dijo, en relación a los derechos históricos. La consejera criticó a CiU y ERC por plantear cuestiones irrenunciables "casi de sorpresa" y "al final de las negociaciones" en lugar de hacerlo cuando se inició el debate en la ponencia parlamentaria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 20 de agosto de 2005.

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