Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Mobipay desembarca en América Latina

Telefónica y BBVA extienden su servicio de pago por móvil a México, Perú y Chile

Mobipay ha llegado a América Latina. BBVA y Telefónica Móviles presentarán, en una semanas, su servicio de pago por móvil en México, y después lo harán en Chile y Perú. Este sistema acaba de cumplir cuatro años en España, donde cuenta con 250.000 usuarios y 7.600 comercios adheridos, además de servicios públicos como los autobuses de Málaga. La idea ahora es animar su despegue mediante una campaña comercial que se lanzará en otoño.

Las tres operadoras de móvil y la mayor parte de las entidades financieras son los socios del proyecto en España

La sala de juntas de las oficinas de Mobipay es enorme. Y lo es porque se necesita mucho espacio para acoger a los más de 90 accionistas que tiene la compañía. Es una característica muy particular de esta empresa, y que no se da en ningún otro país: el sistema español que facilita el pago de productos y servicios por el teléfono móvil está participado y financiado por las tres operadoras y la mayoría de entidades financieras y medios de pago.

Mobipay nació en julio de 2001, de la fusión de dos iniciativas paralelas para pagar con el teléfono móvil, y que entonces desarrollaban BBVA y Movistar (Móvilpago), y Santander, Vodafone y Amena (Pagomóvil). El problema es que eran incompatibles; es decir, los usuarios de Pagomóvil no podrían pagar en los comercios adheridos a Móvilpago, y viceversa. La idea fue, entonces, fusionar ambas, e implicar en su desarrollo a otros bancos y cajas de ahorro, y a las redes de pago.

Se crearon entonces dos compañías. La primera es Mobipay España, que está participada en un 48% por casi 90 entidades financieras (BBVA, Santander, Bankinter, Banco Popular, Banetos, Barclays, Caja Madrid, el grupo de cajas rurales...), un 40% es de las tres operadoras de telefonía móvil (Telefónica Móviles, Amena y Vodafone), mientras que las sociedades de medios de pago Sermepa (Grupo Servired), Sistema 4B y Euro6000 poseen el 12% restante.

La otra compañía es Mobipay Internacional, pero su origen directo es el proyecto Móvilpago, así que sus accionistas son únicamente BBVA y Telefónica Móviles. Estas dos empresas son las encargadas de llevar el servicio fuera de España, y van a comenzar a hacerlo en el mercado natural del banco y la operadora: Latinoamérica.

El lanzamiento de Mobipay en México es inminente. Se presentará dentro de unas semanas en una ciudad del norte del país, siguiendo el modelo español (se presentó en Valladolid). En Perú se ha realizado una prueba de pago entre empresas, y está previsto el lanzamiento de transacciones para particulares en el último trimestre del año, lo mismo que en Chile.

La compañía no quiere aventurar datos sobre la aceptación que tendrá el sistema en estos países, aunque es optimista. La implantación de TPV [terminales de pago virtuales, para pagar con tarjeta en los comercios] es muy inferior a la de España, lo que abre la puerta a un tipo de negocio que está prácticamente cerrado aquí: el pago de productos vía móvil en los comercios tradicionales.

En España, Mobipay tiene 250.000 clientes y 7.500 comercios adheridos. Según datos de la consultora Arthur D. Little, España es el quinto mercado del mundo en pago por móvil, después de Corea, Singapur, Noruega y Austria. "España es una potencia en medios de pago", explica Javier Díaz, director de desarrollo de negocio de Mobipay. "Y parte de ese conocimiento se está trasladando a este modelo".

Mobipay no es, en realidad, un medio de pago, sino una manera más de utilizar esos medios de pago. El objetivo es, según explica Díez, "estar en los lugares donde no llega el flujo financiero tradicional, o donde puede ofrecer valor". Ahora, por ejemplo, se puede pagar con el móvil en máquinas expendedoras, autobuses (en Málaga), comercios en Internet...

Medios de pago

Cuando un usuario se da de alta en el servicio (a través de su entidad comercial o su operadora de móvil), puede seleccionar una lista de nueve medios con los que pagar (tarjetas de crédito, débito...). Cada vez que realice un pago, el sistema le dará a elegir cuál de ellos quiere utilizar. Las compras de pequeña cuantía, como las realizadas en máquinas expendendoras o la recarga del teléfono si es de prepago, se cargan a la cuenta del propio móvil. Los que se hacen en comercios, en las tarjetas. Cada transacción cuesta al usuario 80 céntimos.

Mobipay no ofrece datos de facturación, pero sí explica que se realizan unas 80.000 transacciones al mes. Teniendo en cuenta este dato, y el hecho de que el número de clientes que tiene el servicio es minúsculo comparado con los 38 millones de móviles que hay en España, la compañía prefiere ver el vaso medio lleno. "El recorrido de este negocio es enorme", dice Díez. Mobipay está preparando nuevos servicios, como el pago de los parquímetros o en los surtidores de las gasolineras.

"El problema", explica Díez, "es que hay que equilibrar el número de usuarios del servicio con los comercios que lo ofrecen, para no defraudar a ninguno de ellos". La compañía pretende animar el desarrollo del servicio mediante una campaña comercial a través de las entidades adheridas, que se lanzará en otoño.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de agosto de 2005