EE UU sube los tipos de interés al 3,5% para controlar los riesgos de inflación

El petróleo, el 'boom' inmobiliario y la elevada creación de empleo aceleran la economía

La Reserva Federal (Fed), banco central estadounidense, prosiguió ayer la campaña de subida de tipos de interés que inició en junio de 2004 con un nuevo encarecimiento del precio del dinero, hasta el 3,5%. Éste es el nivel más alto de los tipos en EE UU desde agosto de 2001. Con el cuarto de punto de aumento, el décimo consecutivo en 14 meses, los tipos de interés se alejan ya un punto y medio de la zona euro. Con la subida, la autoridad monetaria intenta enfriar la economía, recalentada por el precio del petróleo, el boom inmobiliario y la fuerte creación de empleo.

Como es habitual, la incógnita ayer no estaba tanto en cuánto se iban a subir los tipos a corto plazo, sino en el lenguaje al que recurriría la Fed para justificar el nuevo encarecimiento en el precio del dinero, aventurar próximos movimientos en la política monetaria y adivinar dónde está el límite de las subidas. A partir de esto, la percepción de la Reserva Federal de la evolución de la economía es positiva, aún cuando el barril de crudo supera los 60 dólares en Estados Unidos.

Así, aunque mantiene la misma filosofía, recurrió a una nueva fórmula para hablar del crecimiento. "El gasto agregado [del que dependen dos tercios del producto interior bruto (PIB)], a pesar del alto precio de la energía, parece haberse reforzado desde final del invierno", indica la Fed. El empleo, apunta , "continuó mejorando gradualmente". Sólo en julio, se crearon en Estados Unidos 207.000 nuevos empleos.

Precios moderados

Sobre la evolución de precios, el indicador más seguido por la Fed para definir su estrategia, el comité de política monetaria precisa que "la inflación subyacente fue relativamente baja durante los últimos meses" y opina que a largo plazo "las expectativas permanecen bien contenidas", pero advierte de que "la presión continúa elevada".

Precisamente ayer, antes de comenzar la reunión de la Reserva Federal, el Departamento de Empleo publicó la tasa de productividad del segundo trimestre, que bajó al 2,2%. El dato precedente fue del 3,2%. Los costes laborales subieron en el trimestre a un ritmo anual del 1,3%, netamente inferior al 3,6% del primer trimestre del año.

Pero los analistas no creen que esta evolución de los costes laborales se mantenga contenida como hasta ahora y temen que acabe repercutiendo al final en la inflación. Con todo esto sobre la mesa, los tipos subieron lo previsto y se colocan de momento en el 3,5%, mientras en la zona euro el Banco Central Europeo (BCE) lleva 26 meses de inmovilismo con el precio del dinero en el 2%.

La Reserva Federal deja además claro que mantendrá la política restrictiva que inició hace poco más de un año y seguirá "retirando" los estímulos al crecimiento de forma gradual o "mesurada", a no ser que haya cambios en la coyuntura que justifiquen una aceleración o una pausa. Los economistas consideran que el tipo neutro entre la actual tasa de crecimiento (3,6% de media en el semestre) y la inflación (la subyacente se sitúa ligeramente por encima del 2%) estaría en torno al 3,5% y el 5,5%. Con la subida de ayer se estaría entrando ya en esa horquilla.

Goldman Sachs hablaba, antes del anuncio de la Fed, de que se tocará el techo en primavera y apuesta por el 5%. "Las altas tasas de crecimiento, las fáciles condiciones financieras, la mejora en el mercado laboral y el alza de los costes laborales presionarán a la Fed a seguir subiendo", remacha.

Morgan Stanley, por su parte, miraba más hacia el 4,5%. Pero desde Merrill Lynch se señala, en todo caso, que todo se complica a partir del 4%, porque la Fed debe medir mucho las subidas para evitar que trastoquen el crecimiento. Aunque los tres bancos consideran que estas subidas son una muestra del esfuerzo que está haciendo la autoridad monetaria para contener el alza de precios en el mercado inmobiliario.

La Reserva Federal ha dejado claro, sin embargo, que las burbujas que se están viendo en Estados Unidos son regionales y por ello no es partidaria de dejar guiar su política monetaria por esta cuestión. Hay otra reflexión que se hace a la hora de adivinar lo que pasa por la cabeza de Greenspan y de sus colegas, vinculada al próximo relevo del presidente de la Fed tras su anunciada jubilación a final de enero de 2006.

Optimismo bursátil

Los analistas opinan que el gurú saldrá de la Fed con los deberes hechos y dejará un regalo a su sucesor: tipos lo suficientemente altos para tener margen de maniobra y poder lidiar ante situaciones imprevistas.

Los mercados estadounidenses celebraron la subida de tipos. El índice Dow Jones de valores industriales, el más representativo de Wall Street, se revalorizó un 0,75% y el tecnológico Nasdaq, un 0,45%. Los mercados europeos también reaccionaron al alza ante la previsible subida de tipos (cerraron antes de conocer la noticia). El Ibex 35 se apuntó una moderada subida del 0,3%, hasta 10.145,6 puntos, que le deja a apenas cuatro puntos de lograr el nuevo máximo anual del pasado miércoles. Londres subió el 0,36% y la city se anotaba un nuevo máximo anual. El resto de las principales plazas europeas quedaba también a las puertas de los máximos con fuertes avances: Francfort subió el 1,48%; París, el 1,14% y Milán, el 0,63%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 09 de agosto de 2005.

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