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Reportaje:

Sucesión en la Casa Masaveu

Fernando Masaveu Herrero asume la presidencia del mayor grupo asturiano de titularidad familiar

El Grupo Masaveu, el más relevante conglomerado capitalista de titularidad familiar de Asturias, afronta, al cabo de 165 años de historia dinástica, una nueva etapa con la entronización al frente de sus destinos de la quinta generación. El fallecimiento, el 22 de mayo pasado, de su presidente, Elías Masaveu Alonso del Campo (1930-2005), que era a su vez consejero de los bancos Santander y Bankinter, ha dado paso a un relevo generacional, con la asunción del liderazgo por su hijo primogénito, Fernando Masaveu Herrero (1966), con el apoyo de la principal accionista del conglomerado, Cristina Masaveu Peterson (1938), prima de Elías, soltera y sin descendencia, y titular de una de las grandes fortunas españolas.

Con Fernando forman equipo sus dos hermanos: José (1967), que dirige el área agroalimentaria, y Luis (1976), adscrito a la división inmobiliaria

La quinta generación se ha hecho con las llaves de 'la Casa', un grupo económico y un proyecto dinástico desde hace 165 años

Hay familias titulares de grandes negocios y negocios respaldados por grandes familias. El grupo Masaveu no responde a ninguna de ambas tipologías. En los Masaveu, el más importante grupo capitalista asturiano, y titulares de una de las grandes fortunas españolas, apellido y negocios forman, desde hace 165 años, un todo indisociable porque ambas dimensiones, la familiar y la mercantil, constituyen un único concepto, preservado generacionalmente como un valor institucional.

Desde su enriquecimiento en la Asturias decimonónica, "la Casa", según la terminología que siempre ha utilizado la familia, constituye un proyecto dinástico y, como tal, su preservación y transmisión a las generaciones futuras es un mandato inexorable que transciende a las personas. El fallecido Elías Masaveu Alonso del Campo mencionaba con frecuencia el afán de "eternidad" como propósito que ha de inspirar los negocios familiares, concebidos como un legado que se ha recibido y al que debe darse continuidad.

Excepción a la regla

Esta concepción empresarial, y la especialización del grupo en sectores con alta rentabilidad y que se han desenvuelto históricamente en un régimen de oligopolio, caso de los cementos y sus derivados, son dos de los factores que permiten explicar por qué, mientras la economía asturiana cumple este año medio siglo de decadencia y de pérdida de posiciones relativas en el crecimiento regional español, el Grupo Masaveu, lejos de haberse desdibujado, como la generalidad de la burguesía industrial y financiera asturiana, no han dejado de engrandecer sus dominios y de ampliar sus negocios aun manteniendo en Asturias el corazón de su actividad.

El sector cementero y sus derivados sigue siendo, y así ha sido desde hace 107 años, el principal activo de la familia, antaño centrada en el comercio y la banca. No en vano los Masaveu fueron pioneros en España, en 1898, en la fabricación de cemento artificial o Pórtland con su sociedad Tudela-Veguín. Hoy operan o tienen participaciones accionariales en compañías del sector cementero de Asturias, Castilla y León, Galicia, Cantabria y Canarias, así como en hormigones, prefabricados, morteros y escorias.

Pero los Masaveu nunca incurrieron en el monocultivo y han sabido a lo largo de su historia invertir en unos u otros sectores, fuesen la energía, la minería, la siderurgia, los ferrocarriles y otros negocios sobre los que se forjó la antigua prosperidad asturiana.

Hoy mantienen esa política de recolocación multisectorial de los ingentes beneficios que les depara su grupo cementero y demás actividades. Los Masaveu poseen bodegas en el sector vitivinícola de La Rioja (Murua y participación en Rioja Alta), Navarra (Pagos de Araiz) y Rías Baixas (Granja Fillaboa) y planean su entrada en Ribera del Duero; y están desarrollando un gran proyecto sidrero en Asturias (Llagares Valberán).

Los Masaveu también han tomado posiciones en el sector editorial y audiovisual (Nobel), operan en el mercado del arte (Galería Fruela, de Madrid), en alta tecnología -Masaveu Investigación y Desarrollo y participaciones en el Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) y en Molypharma.

La familia sigue participando en el sector financiero. Es accionista del Santander Central Hispano y el tercer grupo inversor en estos momentos en Bankinter.

También están presentes en instalaciones portuarias -son accionistas de la empresa mixta EBHISA, que gestiona la terminal de graneles sólidos del puerto de El Musel-, aparcamientos urbanos en varias ciudades, negocio inmobiliario (PRUSA), hotelería, construcción y sector forestal, y, a través de varias sociedades de cartera y de la simcav (sociedad de inversión mobiliaria de capital variable) Financiera Interprovincial participan en otras sociedades de energía, banca, autopistas, seguros, etcétera, en al menos España, Portugal e Italia.

Tras haber enajenado con grandes plusvalías su histórica participación en la eléctrica asturiana Hidrocantábrico en 2001, los Masaveu han tomado posiciones en la nueva matriz de esta sociedad, la eléctrica Energías de Portugal (EDP). Ello les ha permitido regresar al consejo de Cantábrico como independientes.

Este puesto lo ocupa Fernando Masaveu Herrero (1966), el primogénito de Elías Masaveu Alonso del Campo. Fernando Masaveu, que ya había sido consejero, al igual que su padre, del Banco Herrero en representación del grupo familiar hasta la venta del banco asturiano en 1995 a La Caixa (hoy el Herrero pertenece al Sabadell), ha pasado a convertirse en presidente y cabeza visible del grupo Masaveu, merced al respaldo de la principal accionista, María Cristina Masaveu Peterson.

Fernando Herrero, casado y licenciado en Derecho, estaba ya prefigurado hace años como el sucesor, de acuerdo con una figura muy catalana, la del "hereu" (heredero), que esta dinastía, originaria de Castellar del Vallés (Barcelona), ha preservado como un principio irrenunciable y condición vital de supervivencia del grupo sin fraccionamientos y disgregaciones que lo fragmenten y debiliten.

Esta cultura corporativa es el otro elemento diferenciador que explica el creciente fortalecimiento del grupo Masaveu mientras el resto de la burguesía industrial y financiera asturiana ha vivido un acelerado declive, en paralelo a la misma decadencia del modelo productivo asturiano.

Con Fernando Masaveu forman equipo sus dos hermanos varones: José (1967), casado, dirige el área agroalimentaria del grupo familiar, y el más joven, Luis (1976), soltero, que está adscrito a la división inmobiliaria.

Fernando Masaveu Herrero, que había cumplido 39 años la víspera de la muerte de su padre, ha sido definido por personas conocedoras de la familia como "un típico Masaveu", es decir, "muy discreto, riguroso en el trabajo y volcado, sin límites de horas, en los negocios familiares".

José ha sido descrito como un experimentado técnico vitivinícola, gran conocedor de la materia en la que trabaja y apasionado de los vinos y la agricultura, gestor "muy concienzudo" y dotado de una "fuerte personalidad".

El arte de las chicas

Y de Luis Masaveu han dicho personas cercanas al grupo que se trata de "un joven prudente y muy observador, inteligente, consciente de que debe aprender de los mayores, y llamado a tener también, como sus hermanos, un protagonismo relevante". Todos ellos venían ejerciendo tales funciones en los últimos años, de acuerdo con las directrices de su padre, Elías, y de la prima de éste, Cristina.

Las dos hermanas Masaveu Herrero, Carolina (1972) y María (1968), gestionan desde 2004 una galería de arte en Madrid, dando así continuidad a una de las facetas más acrisoladas de la estirpe: la pasión por el arte. La colección privada de los Masaveu, que empezó a forjar Pedro Masaveu Masaveu, padre de los Masaveu Peterson, en los años cincuenta, constituye hoy una de las más valiosas y amplias del país.

La continuidad y engrandecimiento tanto de la colección artística como de las sociedades y negocios del grupo pesa como un mandato sobre la nueva generación, que tiene muy interiorizado el espíritu fundacional de la dinastía. José Masaveu Herrero destacó alguna vez en privado la confianza depositada por su padre y por Cristina Masaveu en "la nueva generación", y la obligación que entraña para él y sus hermanos "preservar la herencia, el patrimonio familiar" para las generaciones futuras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 31 de julio de 2005