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Entrevista:JUAN CARLOS PÉREZ | Jubilado

"Tengo miedo de que esto vaya a peor"

"En septiembre de 1959 contraje la polio. Hacía cuatro años que existía una vacuna eficaz". Juan Carlos Pérez, madrileño de 46 años, tenía sólo diez meses entonces. En enero de este año le dieron una incapacidad absoluta. Hasta entonces trabajaba en el Ministerio de Defensa. La causa: un empeoramiento de su estado que hizo que pasara de tener afectados el brazo derecho y la pierna izquierda a "tener dolores de espalda y pérdida de mielina [la sustancia que recubre y protege las neuronas] de las cervicales, dorsales y el otro brazo y la otra pierna".

"Tengo miedo de que esto vaya a peor, y los médicos no saben qué se puede hacer. Soy incapaz de escribir medio folio con un bolígrafo con mi brazo izquierdo, el bueno", relata.

Como otros afectados por el síndrome pospolio, Juan Carlos tuvo que enfrentarse al desconocimiento de los médicos. "En 2003 pedí cita con el neurólogo, y me dijo que los dolores de cervicales que tenía eran normales, que se debían a la polio. Tuve que irme a la sanidad privada para que me diagnosticaran. El médico de la pública conocía de la existencia de este síndrome, pero decía que no creía en él. Con ese informe, mi médica de cabecera me pidió la baja", relata. "Ahora estoy a expensas de ver que días me levanto sin dolores para poder hacer algo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de julio de 2005