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Israel amenaza con invadir Gaza si Abbas no contiene a los radicales palestinos en 24 horas

Un francotirador del Ejército israelí mata a un dirigente de Hamás en un campo de refugiados

Israel dio ayer un ultimátum de 24 horas al presidente palestino, Mahmud Abbas, para que controle a los grupos radicales; de lo contrario, invadirá la franja de Gaza. La advertencia se produce en un momento de tensión, mientras las milicias no dejan de lanzar misiles artesanales sobre los asentamientos judíos y las tropas prosiguen sus ataques selectivos contra los militantes fundamentalistas. Un dirigente de Hamás del campo de refugiados de Jan Yunes fue abatido por un francotirador israelí de un disparo en el cuello, con lo que ascienden a ocho los islamistas muertos este fin de semana.

"Si la Autoridad Nacional Palestina no detiene los ataques, nos veremos obligados a invadir Gaza", aseguró ayer el ministro de Defensa israelí, Shaul Mofaz, al finalizar la reunión del Consejo de Ministros, en la que el jefe de Gobierno, Ariel Sharon, dio carta blanca a los jefes militares para que "actúen sin miramientos ni restricciones" sobre los radicales palestinos.

El jefe de los servicios secretos de la Seguridad Interior, Youval Diskin, añadió que se había concedido un plazo de 24 horas, que concluye esta mañana, al presidente palestino para que restablezca el orden en la franja de Gaza y meta en cintura a los militantes radicales, que desde el viernes no han dejado de disparar misiles artesanales y granadas de mortero sobre los asentamientos judíos y las posiciones israelíes situadas cerca de la frontera. Al menos cinco colonos han resultado heridos en las últimas horas por los disparos de la milicia palestina.

Las amenazas del Gobierno israelí se producen en un momento de tensión, mientras los jefes militares continúan concentrando tropas y armamento en las fronteras norte y sur de la franja de Gaza y se multiplican las acciones concretas contra los fundamentalistas de la zona. En una de estas operaciones selectivas fue asesinado ayer un jefe local de Hamás, cuando se encontraba sentado en la terraza de su casa. Horas más tarde, un avión no tripulado lanzó un misil sobre un vehículo en el que viajaban cinco fundamentalistas, quienes se salvaron del ataque al salir del coche antes del impacto.

El Ejército israelí, como en los peores tiempos de la Intifada, ha vuelto a dividir la franja de Gaza en tres zonas y ha cortado la carretera principal, lo que impide desplazamientos de la población. Estas restricciones afectan sobre todo a los universitarios de la capital, que no pudieron ayer acudir a las aulas en las que estaban convocados los exámenes. La única vía accesible entre el sur y el centro de la franja es la playa.

El presidente palestino, Mahmud Abbas, que desde hace tres días se encuentra en Gaza, ha reanudado los contactos con los dirigentes de Hamás en un nuevo esfuerzo por restablecer la calma y evitar la invasión israelí. El presidente egipcio, Hosni Mubarak, ha enviado a Gaza una delegación política y policial de alto nivel para ayudar a la Autoridad Nacional Palestina en el proceso de pacificación. En las próximas horas llegará una segunda misión, que durante tres meses formará a cuadros de la policía palestina.

Abbas hizo ayer descolgar de las calles de Gaza las banderas que los diferentes grupos palestinos habían ido colocando de manera anárquica, una decisión que Hamás calificó de "provocación". La consigna oficial de la presidencia es que en las calles de Gaza sólo ondee la bandera nacional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de julio de 2005