Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

CiU considera el ultimátum del tripartito la "extremaunción" para el proyecto

Convergència i Unió (CiU) interpreta como la "extremaunción" del Estatuto el ultimátum lanzado el pasado jueves por el tripartito catalán (PSC, ERC e ICV) a la federación nacionalista para que decida antes del 29 de julio si apoyará o no el nuevo texto. Con evidente enfado y sin mostrar intención alguna de ceder, el líder de CiU, Artur Mas, aseguró que no aceptará "ultimatos" ni "amenazas" para "rebajar" los planteamientos de la reforma estatutaria con el objetivo de acercar el PP al consenso.

Mas consideró "insólito e inaceptable" que, en un momento en el que se han de intensificar "los contactos bilaterales" especialmente entre CiU y PSC para "tejer acuerdos", el tripartito "se dedique a lanzar ultimatos, amenazas e intimidaciones".

Ante la advertencia del tripartito, Mas replicó que "entre el 29 de julio", cuando acaba el trámite en comisión, "y el Pleno de septiembre [para la aprobación definitiva] ha de quedar un margen de negociación", puesto que lo contrario "significaría que no hay voluntad de acuerdo".

Para Mas, es especialmente significativo que el líder del PP catalán, Josep Piqué, se haya mostrado abierto a apoyar el nuevo Estatuto si recoge las correcciones introducidas por el PSC a través de los votos particulares orientados a garantizar la constitucionalidad del texto y a facilitar su posterior tramitación en las Cortes. "El PSC hace unos recortes tan importantes que hasta el PP los aplaude", remachó el líder nacionalista. Mas anunció que piensa comunicar por carta al presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, su malestar ante los medios utilizados por el tripartito para lograr el apoyo de CiU.

"Filibusterismo"

El consejero de Relaciones Institucionales, Joan Saura, justificó el ultimátum a los nacionalistas asegurando que la federación no quiere ceder en ninguno de los frentes de negociación abiertos y que el tripartito no tolerará el "filibusterismo parlamentario" de CiU para que las negociaciones se prolonguen sin plazo. Desde las filas del PSC, la diputada Lídia Santos advirtió a CiU de que, aunque fracasara la reforma del Estatuto, el tripartito catalán conseguiría pactar con el Gobierno central un nuevo modelo de financiación para Cataluña y el traspaso de nuevas competencias a la Generalitat.

Pero la federación nacionalista no fue la única voz crítica con el ultimátum lanzado por el tripartito en la reunión del jueves entre Maragall y los líderes de Esquerra, del PSC e Iniciativa per Catalunya. El presidente del Parlamento de Cataluña, el republicano Ernest Benach, también desaconsejó la vía iniciada por el Gobierno catalán para lograr el apoyo de CiU al nuevo texto. En opinión de Benach, ahora es momento de "empezar a quitar elementos de presión y completar el trabajo pendiente con tranquilidad y serenidad de ánimo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de julio de 2005