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Un informe sobre el IPC encargado por la Generalitat crea malestar entre los comerciantes

El presidente de la Confederación de Comercio de Catalunya (CCC), Pere Llorens, mantuvo ayer una reunión con el consejero de Comercio, Turismo y Consumo, Josep Huguet, a quien transmitió el descontento del sector por un informe, encargado por la Generalitat, en el que se proponen medidas para corregir el incremento de precios en Cataluña, y que recomienda una mayor eficacia en el sector del pequeño y mediano comercio.

El informe, que propone medidas correctoras para bajar la inflación en Cataluña, fue encargado por la Generalitat a una comisión de estudio independiente, y en él se resalta que "hay indicios de que la estructura comercial puede tener efectos sobre el índice de precios de consumo (IPC), aunque ciertamente difíciles de cuantificar". Entre otras cosas, el estudio insta a aumentar la competencia general en el sector del comercio catalán.

Pero a juicio de la CCC, que se muestra recelosa con la nueva ley de equipamientos comerciales, este informe "hace una interpretación incorrecta de la realidad comercial de Cataluña y no ha sido elaborado con objetividad (...) ya que no ha tenido en cuenta el hecho de que, en el conjunto del sector, el pequeño y mediano comercio tiene una cuota de mercado que difícilmente puede influir en la inflación". A su vez, el consejero Huguet indicó que el pequeño comercio catalán no es el único responsable del incremento de precios y defendió que "es uno más en la lista de elementos inflacionistas", entre los que señaló "el euro, el elevado consumo en los hogares catalanes y el fuerte incremento del precio de la vivienda".

Menos catalán en los 'hipers'

Huguet lanzó una crítica contra el "ultraliberalismo" aplicado al pequeño comercio, y se preguntó sobre lo que sucedería de desaparecer las tiendas de proximidad de las ciudades catalanas y generalizarse las grandes superficies: "Analizaremos lo que supondría cambiar cambiar el actual modelo de comercio de proximidad en congestión de tráfico, contaminación, coste social y económico para los barrios".

El consejero afirmó que su departamento ha encargado un trabajo encaminado a demostrar "científicamente" que el elemento "culpable" de la mayor inflación catalana es el déficit fiscal, "que hace que la mayoría de servicios que los demás tienen gratis nosotros los paguemos de nuestro bolsillo", añadió Huguet.

Por otra parte, según una encuesta del Departamento de Comercio, el uso del catalán en los supermercados e hipermercados ha descendido un 13% respecto al año 2000, cuando entró en vigor la Ley de Política Lingüística. Huguet opina que el impacto de la inmigración y la "inacción" del anterior Gobierno de CiU son los factores de este descenso, pese a que el 67,9% de los empleados responden en catalán a una demanda hecha en esta lengua.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de julio de 2005