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Sharon ocupa Tulkarem en represalia por un atentado

El primer ministro israelí, Ariel Sharon, ordenó ayer actuar con firmeza contra los militantes radicales palestinos e israelíes en un intento de blindar y proteger el proceso de retirada de la franja de Gaza, previsto para mediados del mes de agosto. Sharon dio orden a las tropas de reprimir a los fundamentalistas de Yihad Islámica, después de que se atribuyera la autoría del atentado perpetrado contra un local comercial en Netanya, en las cercanías de Tel Aviv, en el que murieron cuatro mujeres, y asimismo de impedir que los colonos radicales se hagan fuertes en los asentamientos de Gush Katif, en la franja de Gaza, que ha sido declarada "zona militar cerrada".

El Ejército ya empezó a cumplir la orden del Gobierno al tomar por sorpresa, en la madrugada de ayer, el control de Tulkarem (Cisjordania), ciudad de la que partió el joven suicida responsable del atentado en el local comercial. También detuvo a media docena de militantes, mientras un comando militar arrestaba a varios dirigentes de Yihad Islámica en Belén. Altos responsables del Ejército anunciaron que las operaciones de "limpieza" continuarán hasta desarticular las células de Yihad Islámica.

El Ejército ha empezado también a cumplimentar las órdenes con respecto a los colonos radicales, a los que se les impide desde ayer el acceso a los asentamientos de Gush Katif. La operación militar amenaza con hacer fracasar las movilizaciones previstas por los elementos nacionalistas y la extrema derecha israelí, que han convocado para el próximo lunes una marcha hacia los asentamientos de Gaza para protestar contra el plan de retirada.

La orden de bloqueo de los asentamientos no tiene precedentes en la historia de Israel, ya que estas medidas eran utilizadas estrictamente con respecto a los palestinos. Los colonos que viven en Gush Katif sólo podrán acceder a la zona, controlada por el Ejército, con una carta magnética.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de julio de 2005