Maqua narra el último fusilamiento por delito civil

"Todo lo que escribe un periodista debe ser verificable y lo que escribe un novelista, verosímil. Y esta novela es verosímil". Con estas palabras describió el cineasta y escritor Javier Maqua (Madrid, 1945) Fusilamiento (Instrucciones de uso), (Algaida), en la presentación en Madrid de la obra que obtuvo el VIII premio Novela Ciudad de Badajoz.

El libro cuenta la historia de Pedro Martínez Expósito, último fusilado en España por delito civil el 8 de enero de 1972. El autor se interesó por la muerte de Martínez Expósito, y por la de uno de los soldados del pelotón de fusilamiento que ejecutó la sentencia de muerte tras un consejo de guerra, gracias al trabajo de investigación de un alumno que realizó un documental sobre las circunstancias que rodearon la historia de la ejecución. El reo, un delincuente común que vivía en la miseria y con aparentes problemas psiquiátricos, mató a dos mujeres por 370 pesetas de la época para poder pagarse la entrada de un baile, según las investigaciones de Maqua.

El escritor manifestó que no quería hacer un alegato contra la pena de muerte, sino que le inquietaba también la historia del verdugo. Sin embargo, se negó a conocer personalmente al soldado que disparó contra el reo, que "nunca tuvo ningún problema en hablar sobre el caso". "El hecho de escribir la novela revela mi rechazo a la pena de muerte. Lo difícil es defender tu posición en un caso como éste, donde está demostrada la culpabilidad del fusilado". El cineasta, que ha dirigido los largometrajes Tú estás loco, Briones; Chevrolet y Carne de gallina, ha publicado obras como Invierno sin pretexto, Amor africano y La mosca sin atributos, esta última su "mejor novela", según sus propias palabras.

Fusilamiento (Instrucciones de uso), cuyo título rinde homenaje a George Perec, mezcla el relato de ficción con la investigación periodística. El libro se estructura a partir de las descripciones del documental que motivó la creación de la novela, utilizando e-mails entre el escritor y el mediador de la historia, encarnado por el joven documentalista. Incluye textos sobre el peritaje del caso judicial y el diario del narrador, este último escrito con tintes de ensayo a partir de las reflexiones del escritor.

"Este libro es un homenaje también al documentalista, al joven que se atreve a retratar la memoria lejana. A veces la memoria lejana te lleva a pensar en lo que ocurre en el presente", opina el autor que ha recogido en el libro sus reflexiones sobre la guerra en Irak.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0020, 20 de junio de 2005.

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