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El PSOE pide al PP que frene la estrategia "suicida" puesta en marcha por Arenas

Los populares culpan del escándalo del Parlamento a Chaves, al que acusan de "autoritario"

El PP se miró ayer solamente en su propio espejo y no se dio por enterado de las críticas generalizadas que el resto de los partidos y los medios de comunicación andaluces lanzaron por la bronca parlamentaria del pasado jueves. El grupo popular incurrió de manera reiterada en desacato en el pleno de ese día, desobedeció a la presidenta del Parlamento, quien les instó a retirar unos carteles insultantes contra el presidente de la Junta, y provocó la suspensión de la sesión de control. PSOE e IU pidieron al PP que cambien su actitud y no busquen el desprestigio de las instituciones. Los socialistas pidieron a los populares que "frenen" la estrategia "suicida" puesta en marcha por el presidente regional, Javier Arenas, quien culpó de lo ocurrido a Manuel Chaves.

Los populares, al menos públicamente, creen que actuaron correctamente cuando sacaron los carteles en los que se afirmaba "Consejo Audiovisual, Chaves no más cacicadas" durante una pregunta de Teófila Martínez en la sesión de control. Chaves se negó a contestar con esa escenografía, que los populares mantuvieron pese las reiteradas peticiones corteses de la presidenta del Parlamento, Mar Moreno, que se vio abocada a hacer llamadas al orden y, finalmente, pedirles que abandonaran el salón de plenos. El PP en ningún caso atendió los requerimientos de la presidenta, que decidió suspender el pleno.

De "asonada" y "amotinamiento" calificaron ayer los socialistas andaluces lo sucedido, mientras que desde las filas de Izquierda Unida, su portavoz, Concha Caballero, hizo un llamamiento al PP para que asuma su papel de partido de la oposición sin "centrarse en el ataque y rechazo a todo y a todos".

Los socialistas por su parte han aconsejado a sus direcciones locales y provinciales que mantengan la "serenidad" y la "prudencia" ante lo que consideran es una "provocación" del Partido Popular. Luis Pizarro, secretario de Organización, opinó ayer que lo ocurrido el jueves en el Parlamento tendrá su continuación y pidió a los populares que "frenen" a Javier Arenas al que consideran el promotor de una estrategia política "suicida".

Los medios de comunicación andaluces, en sus editoriales publicados ayer, calificaban el episodio de "gamberrada", "incidente bochornoso", "penoso espectáculo" y "ofensa a los votantes" del PP. Especialmente malparado resultó el portavoz del PP, Antonio Sanz, quien en plena exhibición de carteles sostenía una conversación telefónica desde su escaño con un celular. Personas que se encuentran cercanas al sitio de Sanz en el Parlamento aseguraron que en ese momento hablaba "con Javier".

Nada de lo dicho, oído y leído hizo mella en el Partido Popular, cuyos dirigentes cerraron filas y mantuvieron un enrocamiento total en sus posiciones.

El presidente del PP, Javier Arenas, dice que si el pleno no pudo continuar no fue la actitud de desacato del grupo popular hacia la presidenta -un hecho que nunca en 23 años había ocurrido antes-, sino porque "Chaves se fue y lo demás es cuento", enfatizó.

Diputados populares que protagonizan el incidente, como el propio Antonio Sanz, la presidenta del grupo y alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, y la vicesecretaria general y alcaldesa de Fuengirola, Esperanza Oña, apuntaron directamente hacia Mar Moreno. El portavoz popular aseguró que

la actitud de la presidenta de la Cámara "fue más la de afiliada al PSOE y sumisión a su secretario general, Manuel Chaves, que la de su cargo".

Los populares anunciaron que en los próximos días editaran pegatinas con la leyenda "no más cacicadas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de mayo de 2005